Una monja diferente

La Hermana Verónica: la monja rockera que tuvo tres novios y es la estrella del canal El Gourmet

La Hermana Verónica es furor y la nueva estrella de el canal El Gourmet. Es fanática del rock nacional, ama tanto a Dios como a Messi y antes de tomar los hábitos tuvo tres novios

De la rebeldía escolar al silencio del claustro: antes de vestir el hábito, convertirse en monja y cautivar a las audiencias de El Gourmet con los secretos culinarios heredados de su madre, la Hermana Verónica habitaba una realidad totalmente opuesta.

Durante su estadía en la escuela secundaria no fue tan buena alumna, coleccionó amonestaciones y desbordó la rebeldía propia de la adolescencia. Sin embargo, aquel espíritu indomable dio un giro radical al experimentar una profunda experiencia espiritual que transformó su camino y la llevó a consagrar su vida a Dios desde el convento.

Además de ser una cocinera excelsa, le gusta el rock, el folclore, habla cuatro idiomas, es fanática de River Plate, ama a Dios casi como a Messi y antes de tomar los hábitos tuvo tres novios.

Marcada por el dolor de la enfermedad de su hermano y criada en el seno de una familia alejada de la fe, la religiosa nacida en Belgrano R transformó las adversidades de su juventud en una vocación inquebrantable.

Descubrió su pasión por los fuegos durante la adolescencia y, cuando su entorno proyectaba para ella un futuro convencional, dio un vuelco decisivo al elegir el silencio del convento.

Aunque lleva una vida de oración en el Monasterio de las Benedictinas, la Hermana Verónica se convirtió en una de las caras nuevas de el canal más emblemático de la cocina, El Gourmet.

"Estoy feliz con las repercusiones de mi programa en El Gourmet, lo que más me sorprende es que muchos dicen: 'Mirá, una monja distinta'. Y no, todas somos iguales. Lo que pasa es que mucha gente nunca tuvo contacto con una religiosa y se quedó con un estereotipo", comentó la religiosa sobre el gran impacto que le dio estar en un canal emblemático de recetas y cocina.

Sobre cómo fue que dio un giro inesperado en su vida relató: "Tuve una infancia muy feliz, mis padres eran muy amorosos y dedicados. Nací en Belgrano R y vivía como cualquier chico de los 80: en la calle, andando en bicicleta, en la plaza y en el club, aunque mi hermano (dos años menor) estuvo enfermo desde los cuatro hasta los 15 años, y eso fue muy pesado para toda la familia. Tuve una infancia muy linda.

Y al respecto agregó: "Estaba bautizada e hice la comunión porque quise, pero en casa no íbamos a misa. Mi hermano también hizo catequesis porque nos encantaban los cantos, pero ahí terminó todo. Al contrario. Tenía una imagen bastante mala de las religiosas. Mi hermano pasaba mucho tiempo internado en el Hospital Gutiérrez y ahí había una congregación. Se curó de una enfermedad autoinmune que tiene una probabilidad de vida del 50%, y falleció hace ocho años, de un ataque cardíaco".

"¡A la tele llegó a mi vida como una bendición de Dios! Yo no la vi a la Hermana Bernarda cuando hizo su programa cocinando pero sí leí su libro y todos me dicen que la recuerdan por el amor con el que cocinaba... Para mí cocinar es eso, un acto de amor y no me quiero agrandar pero cocino rico. Detrás de cada receta hay una historia porque me la enseñó alguien que pasó por mi vida. Mi especialidad son las pastas con salsa de tomate, cebolla, morrón, jamón y crema de leche; una receta de mi mamá. Otra es el arrollado de verduras que me sale muy rico. Los platos salados no me fallan aunque con lo dulce soy “maso”. No son mi fuerte pero los spring rolls de manzana y las peras en masa de panqueque, me quedan riquísimos. Soy aventurera en la cocina.”, asegura Vero.

La Hermana Verónica contó de dónde viene su pasión por el rock nacional. "Me encanta el rock nacional. Con mi hermano éramos fanáticos de los discos. Salía un álbum nuevo de Soda Stereo y corríamos a comprarlo. Escuchábamos de todo: Charly, La Renga, Los Redondos y Los Gardelitos", expresó.

Previos a convertirse en una religiosa, la Hermana Verónica vivió la típica vida de adolescente y obviamente tuvo novios. "Tuve tres novios pero sólo presenté a uno. De los tres uno me rompió el corazón", contó.

En cuanto a su inquiebrantable fe sostuvo: "El amor de Dios es una locura y me llena mucho más que una familia. Estoy totalmente convencida de eso. Además, tengo a mis alumnos, que los adoro, y estoy en la batalla de llevarlos a que encuentren a Dios, porque si eso sucede se solucionan los problemas: ya no irán a las drogas, no saldrán a robar. El que encontró a Dios, tiene solucionada la vida".

Fuentes: caras.perflil.com y infobae.com

En pocas palabras

  • Hermana Verónica: la monja rockera que cautiva en El Gourmet, con un pasado de tres novios y fanatismo por el rock nacional.
  • Carrera inesperada: de la rebeldía adolescente a la vida religiosa, descubrió su vocación culinaria y se convirtió en estrella de El Gourmet.
  • Fe y cocina: comparte su amor por Dios, el fútbol y la cocina, transformando recetas heredadas en actos de amor y enseñanza.
Resumen generado por Thinkindot AI

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