Hay creaciones que pasan desapercibidas, pero que pueden cambiar el destino o rumbo de un país porque lo hacen más competitivo y visto ante los ojos de las grandes potencias. En los 60, una creación argentina cambió para siempre el mundo de la aviación. No fue una máquina sofisticada, pero su impacto en la guerra es incuestionable.
El día en que Argentina construyó un avión tan resistente que hizo dudar a las potencias y fue secuestrado
Argentina no solo realizó grandes inventos y descubrimientos, sino que hubo un día que construyó un avión y se igualó a los países más importantes del mundo

El día en que un Argentina construyó un avión tan resistente que hizo dudar a las potencias y fue secuestrado. Fuente: Malvinas Guerra Aérea
Existe una larga lista de creaciones argentinas reconocidas por ser muy funcionales para el combate. En esta nota te contamos sobre un avión que surgió de la mano de argentinos y cordobeses en su suelo natal para enfrentarse al mundo.
Este invento data del año 1966 y a partir de un hito tecnológico nació una de las construcciones únicas que distinguieron al país en ese entonces: el avión IA-58 Pucará.
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IA-58 Pucará: el avión de combate argentino que sorprendió al mundo
En los años 60, Argentina creó un avión muy resistente y efectivo. En aquella época, la mayoría de los países latinoamericanos estaban en un escenario donde se reciclaba material de guerra que estaba en desuso; eran inadecuados o poco efectivos, sobre todo aviones que habían quedado de la Segunda Guerra Mundial, y Estados Unidos o Europa los vendía a un precio conveniente por el bajo costo.
Sin embargo, Argentina siguió otro camino y prefirió no necesitar de otros, así que en la Fábrica Militar de Aviones de Córdoba se metió en un proyecto totalmente revolucionario y decidió crear un avión de combate moderno, originalmente propio, adaptado al país y producido en serie.
El objetivo de este avión era la guerra con una diferencia de poder militar, el control territorial y el apoyo aéreo cercano; por ende, operaba en selvas del norte, en zonas montañosas, en patagonias y en pistas.
Lo que lo hacía único al Pucará era que tenía un doble motor turbohélice Astazou; el tren de aterrizaje reforzado y la estructura sobredimensionada que le permitían operar desde bases bastante precarias.
Tenía 2 cañones, 4 ametralladores, capacidad para cohetes, bombas y una cabina blindada. No era un avión rápido, pero sí brutal y bastante difícil de derribar. De hecho, su poder se vio en la Guerra de Malvinas, ya que operando en pistas improvisadas de las islas,con ataques británicos, el avión mostró sus límites y su valor táctico.
Si bien varios fueron destruidos por ataques sorpresa de fuerzas especiales británicas, otros lograron volar aun con daños. Así es como Inglaterra se sorprendió y las fuerzas británicas capturaron un IA-58 Pucará para analizarlo en pruebas técnicas, vuelos de evaluación y análisis estructural.