La muerte de la española Noelia Castillo Ramos, de 25 años, ocurrida este jueves, reinstaló en el mundo el debate a favor y en contra de la eutanasia y reavivó, en Mendoza, el recuerdo del abogado Daniel Ostropolsky, quien falleció en 2022 como consecuencia de ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica) y un año antes había motorizado un proyecto de ley en favor de la muerte digna.
Daniel Ostropolsky, el abogado que murió luchando a favor de la eutanasia y de la muerte digna
Daniel Ostropolsky murió en 2022 por la ELA pero un año antes presentó un proyecto de eutanasia y muerte digna que naufragó en el Congreso. Reactivada en 2025, la iniciativa promete un debate arduo y necesario

El mendocino Daniel Ostropolsky murió en 2022. Un año antes había motorizado el proyecto de ley que permitiera una muerte digna.
Daniel Ostropolsky tenía 73 años y había sido diagnosticado en 2018. El avance de la enfermedad fue dejando secuelas limitantes e irreversibles en su cuerpo y afectando su psiquis pero no sus facultades mentales.
En 2021, cuando el mundo comenzaba a salir de la pandemia de coronavirus, el mendocino Daniel Ostropolsky apareció públicamente en silla de ruedas, exhibiendo las consecuencias de la ELA en su humanidad y dando cuenta de un novedoso proyecto de ley en pos de lo que denominó "el derecho a tener una muerte digna".
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Lo acompañaron legisladores y políticos locales, todos con injerencia en el Congreso Nacional: Alfredo Cornejo, Jimena Latorre, Pamela Verasay, Mariana Juri y Julio Cobos y explicando que el proyecto cobraría vigencia, es decir que tendría estado parlamentario y quedaría en condiciones de ser tratado para avanzar.
El final que Daniel Ostropolsky no quería
Sin embargo, la iniciativa naufragó y el radical Ostropolsky -quien fuera integrante del Consejo de la Magistratura de la Nación, del directorio del Banco Nación en épocas de la Alianza delarruísta y vicepresidente del Colegio de Abogados de Mendoza, entre otros roles institucionales de alta competencia- falleció un año después: el 12 de septiembre.
La polémica y el debate mundiales desatados esta semana por el caso de Noelia Castillo Ramos y su reclamo, finalmente cristalizado, de que se le permitiera morir mediante la eutanasia en un centro médico barcelonés, obligaron a revisitar qué había pasado finalmente con el proyecto de Daniel Ostropolsky.
Fue el legislador nacional Lisandro Nieri, quien había acompañado aquel lanzamiento de 2021, quien explicó a Diario UNO que la iniciativa recuperó el estado parlamentario en el Congreso Nacional a fines de 2025.
La hija de Daniel Ostropolsky y el "respeto por la libertad individual"
Claudia Ostropolsky, una de las hijas de Daniel Ostropolsky, recordó esta semana el proceso interno que vivió la familia alrededor de la decisión del padre de motorizar la legalización de la eutanasia o de la "buena muerte".
Y enfatizó un aspecto que muy pocos tienen en cuenta pero que es la columna vertebral de este tipo de debates y tratamientos políticos, sociales e incluso religiosos: la libertad individual de decidir sobre la propia vida. "A mi padre siempre lo acompañamos en su decisión. La prioridad fue escucharlo a él", dijo Claudia Ostropolsky.
Para la mujer, "deberían ser respetados los argumentos de quien, en pleno uso de sus facultades y ante un padecimiento que considera insoportable, decide terminar con su vida".
Esta es la clave que llevó a la Justicia española a aceptar el planteo de Noelia Castillo Ramos, para quien morir era la única forma de poner fin a sus padecimientos físicos y psíquicos, desatados tras una compleja adolescencia y agravados por haber sido víctima de una violación "en manada" y por haber intentado quitarse la vida arrojándose desde un quinto piso, lo que le terminó en una paraplejía irreversible.