Noelia Castillo ya no está. Al mediodía de Argentina y a las 17 de España, la joven de 25 años recibió la eutanasia en su habitación, tal como lo había pedido días antes. A su alrededor solamente estaban los profesionales encargados de hacer esta práctica. Ella también lo había pedido así.
"Sólo quiero irme en paz", dijo la joven en su última entrevista. Pero su decisión le había traído, en la previa, cualquier cosa menos paz. Por el contrario, para que se lleve adelante la eutanasia, Noelia Castillo tuvo que atravesar un periplo judicial de 601 días, en los que tuvo enfrente a su propio padre.
Cómo fueron las últimas horas de Noelia Castillo antes de recibir la eutanasia
Con el suicidio asistido ya confirmado, Noelia Castillo decidió que todo fuese como ella lo tenía pensado hace tiempo. Su última noche la pasó en la residencia sociosanitaria en la que estaba viviendo. Lo hizo junto a su madre. Esta no fue la única visita.
Antes de que se llevara adelante la práctica, la joven española también estuvo con su abuela y con su propio padre. Pero al momento de recibir la ayuda para morir, ella quiso estar sola, que nadie la viera despedirse de este mundo. "No quiero que me vean cerrando los ojos", había asegurado. Y así fue.
"Quiero morirme mona, guapa, me pondré el vestido más bonito que tenga, me maquillaré”, explicó Noelia hace unos días. No quiso estar en ningún hospital, sino que decidió permanecer en su habitación, el lugar donde se sentía más segura.
Las razones para pedir la eutanasia
La vida de Noelia Castillo no fue nada fácil. A sus 13 años sufrió la separación de sus padres y la desatención de ellos. En su juventud fue víctima de abusos y trató de quitarse la vida. Pero en octubre de 2022, tras haber sido abusada por varios hombres, fue cuando se arrojó de un quinto piso y quedó parapléjica. Una situación clínica "no recuperable", dijeron los médicos.
Fue tras ese diagnóstico que pidió la eutanasia y comenzó su periplo judicial que concluyó este jueves, cuando se le suministraron varios fármacos. Fueron alrededor de 30 minutos desde que comenzó el proceso hasta que terminó. Fueron los últimos 30 minutos de Noelia Castillo, que finalmente pudo irse en paz.






