Por lo general, cuando realizamos alguna preparación gastronómica que incluya cebolla, su cáscara termina en la basura. Aunque no lo creas, con la cáscara de la cebolla puedes crear un delicioso condimento para tus comidas.
Cómo convertir la cáscara de la cebolla en un condimento natural
Te enseñamos a hacer un condimento natural usando las cáscaras de la cebolla. También te explicamos en qué preparaciones puedes usarlo.

La cáscara de la cebolla puede ser usada como condimento en tus comidas
¿Cómo utilizar la cáscara de la cebolla para hacer un condimento?
Ingredientes
- Cáscaras de cebolla limpias (blanca, morada o colorada)
- Hierbas secas opcionales: orégano, laurel, romero
El primer paso es guardar las cáscaras limpias de cebolla y asegurarte de retirar restos de tierra o piel marchita. Una vez que tengas todas las cáscaras, tendrás que colocarlas en una bandeja y cocinarlas en el horno a temperatura baja (aprox. 50–60°C) o en un deshidratador hasta que queden quebradizas.
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Una vez que las cáscaras estén secas, tritura las mismas con un mortero, licuadora o procesadora hasta obtener un polvo fino. El próximo paso será mezclar el polvo de la cebolla con las hierbas secas que más te gusten, como por ejemplo romero, orégano, etc.
Guarda este condimento en un frasco hermético, protegido de la humedad, para conservar su aroma y sabor.
Trucos para potenciar el condimento de cebolla
- Podes tostar ligeramente las cáscaras antes de triturarlas para intensificar su sabor.
- Podes mezclar las cáscaras con pimienta negra, ajo en polvo o paprika le da un perfil más completo a tus preparaciones.
- Este condimento natural se puede emplear en preparaciones como sopas, arroces, guisos, carnes o incluso vegetales asados.
- Este condimento también puede combinarse con sal marina para un aliño rápido y natural.
Te aconsejamos cocinar la cáscara de la cebolla y no consumirla cruda o fresca. Por otro lado podemos destacar que la cáscara de esta verdura puede consumirse todos los días (salvo que sufras alergia o problemas digestivos específicos causadas por la misma).
En cuanto a su conservación, este condimento puede almacenarse en un frasco hermético y en lugar seco, puede durar hasta 6 meses sin perder aroma ni sabor.