En el arranque de las sesiones ordinarias en Mendoza, ya poco queda del escenario político que se presentaba inmediatamente después de las elecciones de septiembre del año pasado. Aquella Legislatura que se conformaba con un demarchismo en crecimiento y un peronismo que resistía se transformó con el correr de los meses y la llegada de Javier Milei a la presidencia.
El rompecabezas de la Legislatura hoy: una oposición licuada que aprovecha el oficialismo
Las sesiones ordinarias arrancan este 1 de mayo con una oposición más débil de lo que se esperaba cuando se repartió el poder allá por septiembre del año pasado
Dentro del Frente de Todos cayó la bomba muy pronto y así, apenas juraron los nuevos diputados y senadores ya se visibilizaron las divisiones. Poco más tarde, incluso antes del arribo de Omar de Marchi al Gobierno nacional, las fichas en La Unión Mendocina también empezaron a moverse.
Las principales fragmentaciones se ven en Diputados. En el Senado, en cambio, la oposición se conserva más abroquelada; tanto que por primera vez después de más de 10 años forzó a la vicegobernadora Hebe Casado a desempatar una votación como presidenta de la Cámara Alta.
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Rearmado peronista en Diputados
Las divisiones dentro del Frente de Todos o Unión por la Patria son claras. Formalmente, Gabriela Lizana (del massismo) y Julio Villafañe (que responde a Martín Aveiro) ya tienen cada uno su monobloque -aunque son bastante cercanos-, mientras que el Partido Justicialista como tal agrupa a legisladores que se vinculan más con el tándem Stevanato- Destéfanis y los hermanos Félix.
En esa bancada quedaron también legisladoras que se identifican con Anabel Fernández Sagasti, pero "solo se mantienen juntos en los papeles".
"No funciona como bloque", agregan desde adentro del peronismo. "No hay reuniones anticipadas, no se hacen análisis profundos", se queja un legislador.
Por ahora, esa división pareciera debilitar a una oposición peronista que buena parte del año anduvo como bola sin manija en Diputados.
Más a mediano o largo plazo, ya con el período de sesiones ordinarias iniciado, se verá. Lo que se busca es todo lo contrario, resurgir, fortalecerse acercándose a otros espacios y rearmarse políticamente con nuevas alternativas no solo para pararse más firmemente en la Legislatura sino - y especialmente- de cara a las próximas elecciones de medio término.
Esas fracciones ya tienen encuentros cerrados, especialmente los fines de semana, y poco a poco están empezando a cranear esos espacios.
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Acercamiento verde
En ese camino, mucho dio que hablar un encuentro que se dio hace un par de semanas en San Rafael y que reunió a peronistas con referentes del Partido Verde.
La senadora Adriana Cano (del ciurquismo) fue la que levantó la voz y confirmó el acercamiento, por ahora para ir forjando una agenda legislativa conjunta y analizar el paquete fiscal que presentó el oficialismo y que todavía está en veremos.
¿Y el diputado José Luis Ramón? Hace la suya, como siempre. "Trabaja muchísimo pero se mantiene en su monobloque".
¿Y La Unión Mendocina?
Apenas pasaron las elecciones que consagraron a Cornejo como nuevo gobernador de Mendoza, el demarchismo se puso el traje de opositor principal, con 10 diputados y 8 senadores y, la esperanza palpable de crecer en número con las elecciones del 2025.
Hoy, ese escenario es confuso. La llegada de Milei al poder -y de De Marchi a su equipo de gobierno- acercó a muchos de los legisladores de La Unión Mendocina a La Libertad Avanza, cuando en un primer momento la idea era concentrarse en hacerse fuerte provincialmente, sin pegarse a ninguna fuerza nacional, para oponerse al cornejismo.
Otra vez, como en el peronismo, se ven divisiones en Diputados aunque desde La Unión Mendocina se esfuerzan por mostrarse unidos.
Gabriel Vilche fue el primero en sacar los pies del plato. Ya en la votación del presupuesto (en noviembre del año pasado), volvió al cornejismo sumándole una banca al oficialismo.
Con el tiempo, en La Unión Mendocina como bloque quedaron nada más que la suspendida Janina Ortiz y los sancarlinos Jorge Difonso y Rolando Scanio, que se manejan más como un dúo.
Edgardo Civit Evans, que en la votación por el Código minero se abstuvo, juega en un monobloque; mientras Gustavo Cairo, Laura Ballsels Miró, Cintia Gómez y Stella Huczak se agruparon en Juntos por la Libertad, aunque no hay uniformidad entre ellos.
De todas maneras, desde adentro del frente que compitió contra el oficialismo allá por septiembre del año pasado aseguran que la unidad se mantiene y que siguen fuertes. Lo que pasa es que, mientras buscan enfocarse en el tratamiento de cuestiones locales, mucho se habla del armado a futuro de los nuevos frentes libertarios, con parte del demarchismo incluido.
Por lo pronto, el escenario en la Legislatura se va rearmando proyecto tras proyecto. En algunas votaciones se unen, en otras se dan "libertad" e intentan mostrarse maduros de esa manera, frente a un oficialismo que busca aprovecharse de las diferencias internas de un frente heterogéneo.






