"Estoy bien en serio. Estoy feliz", dice Omar De Marchi una semana después de que Alfredo Cornejo le ganara la pulseada para ser el próximo gobernador. Pero decir eso y hacer de cuenta que acá no ha pasado nada no es lo mismo. Él quería ser gobernador, se preparó para gobernar. Y aunque prefiere ser cauteloso porque pensar ya en el 2027 "es muchísimo", la revancha en la política es como una final en el fútbol: se piensa, se trabaja y se analiza estratégicamente para dar un golpe certero en el momento justo.
Omar De Marchi el día después: su rol como conductor y la lucha por el poder desde la Legislatura
"Con un espacio nuevo, complejo en su construcción, sacamos 30 puntos, duplicamos al Partido Justicialista (PJ) y quedamos a 10 puntos del dueño del circo". Y esa es la premisa inicial de esta nueva etapa de La Unión Mendocina. Una etapa que, según promete De Marchi, la verá como "custodio de la institucionalidad".
La Legislatura será el escenario en el que se verá la lucha de poder. El demarchismo buscará adueñarse del traje de opositor principal con 18 legisladores (10 en Diputados y 8 en el Senado) que, ojo... en 2025 y después de "tiempos complicados" como dice Cornejo que se vienen, podrían ser más.
►TE PUEDE INTERESAR: Alfredo Cornejo vuelve con una advertencia: "Voy a atacar todos los bolsones improductivos del Estado"
De Marchi, DT
En la política, un resultado te cambia la vida. Omar De Marchi se la jugó toda a ganar esta elección, una elección difícil en la que, como le dijo a Diario UNO, sabía que iba "contra el aparato del Gobierno". Perdió; y como hace 10 años, en diciembre dejará el Congreso para volverse a su oficina.
Allá por 2013 trabajó dos años para volver a ser intendente de Luján de Cuyo. Tenía una buena base en su departamento y Carlos López Puelles le había dejado las puertas abiertas de par en par con su espantosa gestión.
Ahora también la mirará desde afuera, sin ocupar un cargo político y con tiempo para dedicarse exclusivamente a su nuevo objetivo: Mendoza. A ver; no entrará a la cancha con las medias altas y los botines impecables pero sí será el DT de un equipo que, según él, "llegó para quedarse".
Como alma de La Unión Mendocina no se ve volviendo al Congreso en las legislativas del 2025. Quiere concentrarse en la Provincia.
"Mi responsabilidad será conducir", dice respecto de los intendentes de LAUM, de los concejales que ganaron en las comunas y, principalmente, de los 18 legisladores que darán batalla en la Legislatura provincial.
Conducir y mantenerlos con los pies dentro del plato porque el frente es heterogéneo y cualquiera podría pensar que así como se formó, se puede esfumar. No sería la primera vez que algún legislador, con la banca asegurada, vuelve a encontrar refugio en los brazos que lo cobijaron en otro momento.
►TE PUEDE INTERESAR: Según Omar Parisi, "el problema del peronismo mendocino es que no se deja liderar"
Pero plantearle eso hoy a De Marchi es como insultarle a la madre. Salta con garras y dientes para desterrar la idea por completo: "Hay una gran coherencia y sentido de pertenencia entre los que resultaron electos. Hay garantía total de que nuestro bloque será el verdadero opositor".
Eso y que él será el responsable. "El conductor y custodio de nuestras propuestas", como dice de sí mismo.
Además de De Marchi, los intendentes Daniel Orozco y Roberto Righi, los otros dos nombres clave en La Unión Mendocina, tampoco tendrán cargo político desde diciembre.
¿Seguirán adentro? Depende más de ellos que del líder dijeron desde el seno de La Unión Mendocina.
Orozco es un misterio. Se tomó licencia después de las elecciones, tiene que afrontar una transición muy complicada en Las Heras y los carpetazos de la campaña lo salpicaron con causas judiciales abiertas que no se sabe en qué pueden terminar.
Righi hizo silencio tras la derrota y su reaparición en público fue en un encuentro peronista junto a Matías Stevanato -que quiere ser gobernador más pronto que tarde- para apoyar la candidatura a presidente de Sergio Massa. De Marchi le contó a Diario UNO que antes de eso se reunió con él pero que "La Unión Mendocina se está reconfigurando y todo es muy prematuro".
La Legislatura como medio
"La Argentina y Mendoza van a tener que atravesar procesos complicados. Desde nuestro espacio vamos a hacer hincapié en cinco ejes primordiales, que tienen que ver con las propuestas que hicimos en campaña", dice De Marchi: generar condiciones para que Mendoza vuelva a crecer; la revalorización de la tarea docente; hacer un sistema de salud eficiente; recuperar el prestigio perdido de la Policía; y velar por la independencia total del Poder Judicial, principalmente en cuanto a la designación de magistrados.
¿Pero cómo se puede trabajar por todo ello sin ser gobierno ni tener mayoría en las cámaras legislativas? Por ahí pasará en parte el rol de conductor de De Marchi. "No seremos obstructores en la Legislatura" pero sí se mantendrán firmes en lo relativo a esos ejes, con votos en contra de subas de impuestos, pidiendo informes a la OSEP, con citaciones de ministros y todas las conferencias de prensa que sean necesarias.
Sin dudas veremos en los próximos años a un De Marchi muy activo.
¿Solo para ser "custodio de la institucionalidad"? Sería demasiado inocente pensarlo de ese modo.
Para sacar conclusiones hay que enfocarse en ese análisis que hizo De Marchi sobre lo que se viene (análisis en el que coincide con Cornejo): "La Argentina y Mendoza van a tener que atravesar procesos complicados".
Es que si ese vaticinio que dan ellos se cumple, y los dos primeros años de Cornejo son con una Argentina en cambio y ajustando el cinturón y una Mendoza aún sin poder despegar y pagando deuda en dólares, la llave la tendrán las elecciones de medio término de 2025.
Y no son pocos los que dentro de La Unión Mendocina ya se dieron impulso para levantarse después de la caída pensando en que el escenario que se viene les podría ser muy favorable para dar el batacazo en dos años, ganar las elecciones, dejar a Cambia Mendoza sin mayoría tanto en Diputados como en Senadores y entonces, ahí sí, ir por la gobernación.





