Para De Marchi, el Poder Judicial está perdiendo su independencia, una característica clave del sistema republicano de gobierno, y es allí en donde hay que poner el ojo y producir cambios.

"Estamos naturalizando en Mendoza la partidización de la Suprema Corte. Hablar de que los ministros son cuatro radicales y tres peronistas es de locos", señaló De Marchi en diálogo con Radio Nihuil. "Si lo vamos a naturalizar, entonces no tengamos más Poder Judicial independiente", se quejó. "Naturalizar que los jueces de la Corte tienen pertenencia partidaria no es bueno y lleva a la discusión que estamos teniendo ahora", agregó.

Esa discusión de la que De Marchi habla es la que dio origen al proyecto de reforma que impulsa Rodolfo Suarez y que pretende eliminar el sistema de dos salas para que, a partir de ahora, se sortee qué jueces dirimirán las distintas demandas y que se incluya en el sorteo al presidente de la Corte, Dalmiro Garay.

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Lo que sucede hoy en día, con la conformación de las dos salas y la afinidad de los supremos a los distintos partidos políticos de la Provincia, es que la mayoría de las causas originadas en cuestiones contrarias al Gobierno son ingresadas de origen en la conformada por dos jueces llamados "peronistas". En tanto que estos denunciaron que, para contrarrestar este efecto, cuando el oficialismo busca una sentencia a su favor, el presidente de la Suprema Corte llama a decidir en pleno para tener mayoría de "radicales".

La postura del PRO: la reforma propuesta por Suarez y el cambio que pide De Marchi

"Naturalizar que los jueces de la Corte tienen pertenencia partidaria no es bueno. Está mal", insistió el diputado nacional.

"Hasta hace algunos años había afinidades partidarias de algún juez pero lo escondía, era solamente para la mesa de café porque la independencia es la herramienta más fuerte para sostener el sistema", recordó.

Y entonces propuso: "Tenemos que prestarle mucha atención a las condiciones de elegibilidad de los jueces, que no hayan estado afiliados, que no hayan tenido participación directa en el Gobierno, porque si no pareciera que hay que ser ministro de Gobierno para ser ministro de la Corte".

Esa labor, de los 7 supremos de hoy, la cumplieron Mario Adaro durante la gobernación de Celso Jaque, y el actual presidente de la Suprema Corte, Dalmiro Garay, durante el Gobierno de Alfredo Cornejo, que fue justamente quien lo propuso para el máximo tribunal y luego le tomó juramento.

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La sede judicial. Se discute por esos días la reforma que propuso el Gobierno para modificar el funcionamiento de la Suprema Corte.

La sede judicial. Se discute por esos días la reforma que propuso el Gobierno para modificar el funcionamiento de la Suprema Corte.

"Tenemos que hacer foco en alejar a los jueces del partidismo para garantizar su independencia. Hay que apuntar a que los procesos de elección de los miembros de la Corte garanticen transparencia, para que garanticen Justicia porque si no quedás en las manos del poder de turno que influye en alguna Corte", opinó De Marchi.

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Y dio ejemplos de lo que podrían ser algunas condiciones para las próximas elecciones de jueces: "Que los próximos no puedan estar afiliados a un partido político en los últimos 10 años antes de la elección; que no hayan sido ni ministros ni electivos partidarios ni secretarios de Justicia en la Provincia o en los municipios".

"No puede ser que un tipo que estuvo tomando decisiones para un Gobierno se transforme en juez de sus propias medidas", criticó.

Qué pasará con la reforma de la Corte que propone Rodolfo Suarez

El PRO jugará un papel fundamental tanto en el Senado, donde tiene cinco representantes, como en Diputados, donde tiene otros cuatro.

En diálogo con Diario UNO, Omar De Marchi ya había advertido que "a un tema así hay que darle el suficiente debate" y que "definir el proceso por el cual la Corte resolverá las causas que lleguen al máximo tribunal no se puede entre gallos y medianoche".

"No hay que apurarse", decía, "si no caeríamos en lo mismo que le criticamos al kirchnerismo a nivel nacional".

"No me estoy poniendo en contra del proyecto, si eventualmente hay que acompañarlo, estamos dispuestos, pero no queremos caer en el 'si algo no me conviene, lo cambio'. Sacar algo con forceps no sirve", llamó la atención De Marchi en su charla con Nihuil.

"Este sistema opera hace muchísimas décadas en la Provincia y creo que este proyecto de reforma tiene más que ver con la oportunidad actual que con la convicción de agilizar la Justicia", señaló.

Lo que desde el PRO le dicen al Gobierno es que "hay que escuchar para que los que opinan de manera distinta, puedan incorporar algo para mejorar el proyecto. Hay voces muy respetadas en disidencia. Hay que escuchar a los 7 ministros de la Corte".

Parte de esas opiniones se escucharán el jueves, en el llamado "Día D" en la Legislatura para cuando ya confirmaron su presencia en comisiones tres de los cuatro ministros de la Suprema Corte: Dalmiro Garay, José Valerio y Omar Palermo.

Se sumará además la visita de tres críticos a la norma, como Aída Kemelmajer, Alejandro Pérez Hualde, y Arturo Lafalla; en tanto que en representación del Gobierno asistirá el subsecretario de Justicia, Marcelo D'Agostino.

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