El fútbol amateur y la familia de la Policía de Mendoza se encuentran atravesando horas de profundo dolor tras una tragedia. La repentina partida de Ramón Fernández, un hombre que logró ganarse el respeto incondicional de sus pares, dejó un vacío irremplazable tras su muerte.
Los desgarradores mensajes luego de la tragedia que sacudió al fútbol amateur y la Policía de Mendoza
La tragedia ocurrió durante un partido amateur en Lavalle, Mendoza, donde se vivieron momentos de mucha desesperación y tristeza

Ramón Fernández, el hombre que amaba jugar a la pelota y murió luego de descompensarse en un partido de fútbol amateur.
Tras conocerse la trágica noticia, las redes sociales, y en especial los canales de comunicación del Círculo de Oficiales de la Policía de Mendoza, se inundaron de sentidas palabras.
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La sorpresa y el impacto por lo repentino de la pérdida de Ramón Fernández en un partido de fútbol amateur en Lavalle, quedaron plasmados en los escritos de quienes compartieron con él guardias, patrullajes y la vida misma. Las frases reflejan a un líder nato, a un compañero leal y a un fanático del fútbol y los debates de actualidad.
Entre los dolorosos posteos de despedida, sus seres queridos y camaradas expresaron:
"Lo conocí desde sus inicios en la policía, destacándose por su personalidad e inteligencia. Muy querido por sus compañeros y compañeras de promoción. Siempre buscó superarse y así logró alcanzar la mayor jerarquía en su carrera, estudiando hasta alcanzar el título de abogado. Nunca renunció a sus convicciones y siempre sintió un gran orgullo de ser policía, nunca cedió su condición para obtener ventajas y beneficios. Ha sido y será por siempre un gran hombre. Mis condolencias a su señora esposa y familia. Q.E.P.D.".
El recuerdo de su calidad humana y su rol como superior también fue una constante entre los uniformados:
"Un gusto haber trabajado con él. Un muy buen Jefe. Partiste de repente, Ramón Fernández. Descansa en paz, viejo camarada y amigo. Fue un gusto compartir contigo este último tiempo, debatiendo sobre actualidad e ideales".
Para quienes compartían su faceta más íntima y su pasión por el deporte, el golpe fue letal. Así lo despidieron sus amigos de la cancha:
"Alberto, amigo, solo fuiste a preparar el camino. Nos vemos en la próxima para seguir riéndonos y disfrutar de una nueva experiencia. Abrazo al cielo y que el altísimo te reciba en su seno y le dé resignación a la familia".
"Que descanses en paz querido amigo de innumerables tardes de fútbol, excelente amigo y líder como jefe. Ruego una plegaria por tu eterno descanso y mis condolencias a familias y amigos. Hasta el próximo partido".
"Loco, triste noticia. Gracias por tu amistad y ruego a Dios que te dé el descanso eterno y resignación y fuerzas a la familia para sobrellevar este difícil momento".
Cómo fue la tragedia
La tragedia fatal ocurrió de la forma más imprevista y dejó en estado de shock a todos los presentes en el encuentro que se disputaba en Lavalle.
Ramón Fernández se encontraba disfrutando de una de sus pasiones de toda la vida: el fútbol amateur. Compartía la jornada deportiva rodeado de amigos y camaradas, en lo que prometía ser una típica tarde de deporte y compañerismo.
Sin embargo, en medio de la intensidad del partido, la tragedia se hizo presente de manera súbita. Fernández sufrió una grave descompensación en pleno campo de juego. Pese a la desesperación inmediata de sus compañeros, la rápida intervención y los intentos denodados por reanimarlo, el cuadro fue irreversible y se constató su fallecimiento casi al instante.
Una tarde de risas, fútbol y amistad que se transformó, en un instante, en una despedida tan dolorosa como inesperada para toda Mendoza.