Allí, los efectivos llegaron tras una alerta emitida por un operador del Centro de Monitoreo Urbano (CMU) que identificó a un sospechoso de robo de bicicletas cometidos con anterioridad en la zona.
El hecho más reciente fue el 25 de febrero último cuando un delincuente sorprendió a una mujer que se trasladaba con su bicicleta, la amenazó con una botella cortada y la empujó generándole heridas y varias laceraciones producto de la caída para luego darse a la fuga con el rodado.
En esa situación, el mismo operador del CMU identificó al acusado por sus tatuajes y desde entonces se mantenía prófugo.
En las últimas horas, el delincuente fue visto merodeando la zona y de inmediato se dio el aviso a las autoridades, que se dirigieron al lugar y lograron detenerlo.
Personal del Juzgado Nacional Criminal y Correccional Número 6 avaló lo actuado por los uniformados y ordenó el traslado del imputado a la Alcaidía 6 de la Policía de la Ciudad en una causa caratulada como "robo agravado por el uso de arma y lesiones".