Voceros de la justicia indicaron que se sospecha que los tres policías, quienes están detenidos desde el 27 de noviembre, colaboraron para intentar ocultar la escena del crimen.
Blas Correa el adolescente asesinado por la Policía de Córdoba.jpg
La causa tiene 16 imputados, de los cuales 13 son policías, y los tres restantes son empleados de la clínica Aconcagua, quienes se habrían negado a atender a Blas cuando los amigos lo llevaron hasta ese lugar luego de recibir el balazo en la espalda que terminó con su vida.
El hecho que se investiga ocurrió en la madrugada del 6 de agosto pasado, cuando Blas se movilizaba en un auto con cinco amigos y, aparentemente, habrían evadido un control policial en la zona sur de la ciudad de Córdoba.
Según la investigación, los policías dispararon varios tiros y uno de los proyectiles ingresó por la luneta y se incrustó en el omóplato de Valentino, quien se hallaba en el asiento trasero y murió a causa de la herida.
Asesinato de Blas Correa la luneta por donde ingresó el disparo.jpg
Posteriormente los policías, al menos dos de ellos, plantaron un arma con el objetivo de justificar los disparos mediante un "falso" enfrentamiento.
La investigación preliminar sostiene que los efectivos Javier Alarcón y Lucas Gómez dispararon contra el automóvil, pero que sería desde el arma de Alarcón la bala que mató al adolescente.
Mientras, semanas atrás, la agente policial Wanda Esquivel, imputada por "encubrimiento agravado y omisión de los deberes de funcionario público", declaró ante el fiscal Mana que Alarcón sacó un arma de su chaleco y le pidió que la tirara por la ventana del móvil en que se movilizaban, en una zona cercana donde presuntamente los chicos evadieron un control policial.