Un duro golpe sacudió a la selección de Uruguay a solo 47 días del debut en el Mundial 2026 cuando Giorgian De Arrascaeta, una de las piezas más creativas y experimentadas del equipo de Marcelo Bielsa, sufrió una fractura en la clavícula derecha durante el empate 1-1 de Flamengo ante Estudiantes de La Plata por la Copa Libertadores.
Alarma en Uruguay por la lesión de De Arrascaeta
El jugador regresó inmediatamente a Río de Janeiro, donde este jueves y fue sometido a una cirugía para estabilizar la lesión.
Las fracturas de clavícula suelen requerir entre 6 y 12 semanas de recuperación, aunque en algunos casos los plazos pueden extenderse según la complejidad de la intervención y la evolución postoperatoria.
Con el debut de Uruguay ante Arabia Saudita programado para el 15 de junio, el tiempo juega en contra del 10 charrúa.
De Arrascaeta, de 31 años, ha sido un jugador clave en el ciclo de Bielsa. Su visión de juego, capacidad para generar fútbol y experiencia (es uno de los futbolistas con más partidos en la actual generación) lo convierten en un elemento difícil de reemplazar en el mediocampo y su ausencia obligaría al técnico a replantear el funcionamiento ofensivo de la Celeste, que ya cuenta con otras bajas sensibles en distintas zonas del campo.
La recuperación contrarreloj de Giorgian De Arrascaeta
En Flamengo aceleraron los tiempos de la operación precisamente con la esperanza de que el jugador pueda llegar con alguna chance al Mundial, aunque los plazos más optimistas (alrededor de 4-6 semanas para una recuperación básica) dejan su participación como una verdadera incógnita.
Todo dependerá de cómo responda a la cirugía y de la rehabilitación intensiva que ya se puso en marcha. Mientras tanto, en la AUF y en el cuerpo técnico de Bielsa siguen con atención el parte médico diario.
Uruguay llega al Mundial como una amenaza para sus rivales, pero deberá prepararse para el escenario más probable: afrontar la Copa del Mundo sin uno de sus jugadores más talentosos.
