El presidente de los Estados Unidos, Donal Trump, pateó el tablero de la FIFA y confirmó, desde el propio Despacho Oval, que levantó el teléfono para interceder directamente ante Gianni Infantino y así salvar a uno de los mejores jugadores norteamericanos de la expulsión en pleno Mundial 2026.
Polémica en el Mundial 2026: Trump llamó a la FIFA y salvó a un futbolista
"Eso no fue una falta. Este árbitro es un poco sospechoso si revisas su historial. Tomó una decisión que nadie podía creer. Sí, pedí una revisión por parte de la FIFA", disparó Donald Trump ante los cronistas, desatando una polémica con pocos precedentes.
El mandatario insistió en que no ejerció "presión" contra Infantino y la FIFA, sino que simplemente buscó "justicia" para que el público disfrute de los mejores jugadores en cancha.
El Comité Disciplinario de la FIFA cedió de manera insólita. Amparándose en el artículo 27 de su Código Disciplinario, el organismo decidió dejar en suspenso la sanción automática de Balogun por un periodo de prueba de un año.
De esta manera, el atacante de Estados Unidos podrá decir presente en el cruce del próximo lunes, cuando el conjunto de Mauricio Pochettino se enfrente a Bélgica en los octavos de final.
Chile 1962, el último antecedente
Una intervención gubernamental de este calibre para limpiar a un futbolista suspendido no se registraba en los mundiales desde Chile 1962, cuando Brasil logró habilitar a Garrincha para la final.
Desde la Federación Belga de Fútbol calificaron la medida como un atropello al fair play y analizan recurrir a vías legales de urgencia, asegurando que se rompió el reglamento en este Mundial 2026.
