Somalia era una fiesta porque por primera vez en la historia un árbitro de su confederación fue seleccionado por la FIFA para dirigir el Mundial 2026; no obstante, el gobierno de Donald Trump recibió al árbitro de la peor manera: lo retuvieron, interrogaron, encerraron en una celda de detención y luego fue deportado de Estados Unidos.
Ante esto, determinaron "que el viajero, árbitro de la Copa Mundial de la FIFA, era inadmisible debido a problemas de verificación y se le denegó la entrada". Lo curioso es que había sido elegido como el mejor árbitro africano en 2025.
Desde junio de 2025 que el gobierno de Donald Trump decidió armar una lista con los países que tienen prohibido viajar a Estados Unidos compuesta por Somalia, Afganistán, Libia, Irán y Yemen.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos confirmó que el colegiado fue sometido a una revisión adicional: "El viajero fue sometido a una inspección adicional, un procedimiento rutinario de la CBP (Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza) cuando los agentes necesitan verificar información o determinar la admisibilidad".
Por su lado, la FIFA explicó que no intervienen las determinaciones de los procesos de inmigración propios del país anfitrión "incluidas las resoluciones sobre visados, y las autoridades le han informado de que su situación no cambiará por el momento. Es el gobierno anfitrión quien determina en última instancia quién recibe un visado y quién es admitido en su país".
El arbitro elegido por la FIFA rompió el silencio
Desde hace cuatro años que el colegiado estaba preparándose para dirigir el Mundial 2026 realizando cursos organizados por la FIFA en Qatar y Emiratos Árabes Unidos; frente a lo sucedido, manifestó: "Creo que tiene un problema con mi país".
Además, aclaró: "Tenía todos los papeles en regla, tenía la visa correcta".
En diálogo con The New York Times explicó: "Estoy muy, muy decepcionado. Simplemente soy un árbitro que intenta cumplir su sueño, el mayor sueño de mi vida: venir al Mundial”.
