El 17 de mayo de 2025 se enfrentaron el Aberdeen y el Dundee United en Tannadice, en un partido correspondiente a la Premier League escocesa, cuando los hinchas del conjunto local invadieron el campo de juego para celebrar con sus jugadores sin saber que, en minutos, se iba a producir un nuevo hecho de violencia en el fútbol.
El sheriff calificó el actuar del hincha visitante como "egoístas, estúpidas, peligrosas y totalmente irresponsables". Según informó SkySports, el agente de seguridad analizó: "Debías saber que al lanzar este objeto podrías golpear a alguien. Si no consideraste esta posibilidad, el nivel de imprudencia es asombroso".
Para marcar la cancha el juez encargado del caso explicó: "No existe ninguna alternativa razonable a una pena de prisión. Esto es necesario debido a la gravedad de este delito, y es necesario para castigarlo adecuadamente y expresar adecuadamente la desaprobación pública de esta conducta, y disuadir a otros de comportarse de manera similar".
Violencia en el fútbol: la defensa del hincha agresor
La defensa de David Gowans, de 32 años e hincha del mismo equipo del jugador agredido, acusó que había consumido medio litro de vodka antes de ingresar al estadio, por lo que el abogado Larry Flynn sostuvo que su cliente "está extremadamente avergonzado por el incidente y acepta que se decepcionó a sí mismo y a su club de fútbol".
El hincha, que debido a su estado de ebriedad tuvo que regresar en taxi ya que se perdió el micro de hinchas, brindó declaraciones donde explicó que "no estaba apuntando a nada ni a nadie" y que el asiento estaba "ahí, justo a mi lado" mientras que describió su actuar como "un error desastroso".
Violencia en el fútbol: la sanción
El hincha fue condenado a 18 meses de prisión, también recibió una prohibición para asistir a partidos de fútbol durante diez años (el máximo permitido según la legislación vigente).
Por su lado, el Aberdeen Football Club ya le había impuesto una sanción de por vida que le impide el acceso a cualquier partido del equipo. Las cámaras del circuito cerrado del estadio identificaron cuando MacKenzie fue alcanzado por el asiento, el jugador quedó tendido en el pasto y luego recibió atención médica durante varios minutos.
Flynn, abogado defensor, dio a conocer que el agresor no volvió a una cancha de fútbol desde entonces mientras que fue suspendido por su jefe en noviembre y que no trabaja en la industria petrolera desde entonces.
