Boca Juniors sufrió, pero logró eliminar a O’Higgins como visitante al superarlo por 4 a 3 en la tanda de penales, tras igualar 1 a 1 en el marcador global de los 16avos de final de la Copa Sudamericana y su próximo desafío será Recoleta, de Paraguay.
El rival de Boca tomó una decisión sorprendente
La Conmebol le exige a los equipos que reserven un mínimo de 2000 entradas para el equipo visitante en los duelos por Copa Sudamericana, pero el club paraguayo tomó una decisión que sorprendió a todos.
Recoleta juega de local en el Estadio Roque Battilana, con capacidad para 6 mil personas, pero su dirigencia decidió asegurarse una presencia masiva de hincas de Boca en el Estadio Defensores del Chaco, que tiene capacidad para 42354 espectadores, y eligió darle 20 mil entradas para la parcialidad Xeneize.
De esta manera el conjunto de la Ribera podrá considerarse - de alguna manera - local en Paraguay en el trascendental encuentro que se disputará el martes18 de agosto.
El presidente del club paraguayo se mostró feliz por jugar contra Boca
Luis Vidal, presidente de Recoleta, brindó una entrevista al diario Olé donde justificó la medida adoptada para el trascendental partido: "Cómo no darle a Boca esa cantidad de localidades sabiendo que Recoleta es un equipo que tiene máximo 2.000 personas por partido".
La decisión puede significar dar cierta ventaja, pero el presidente sostiene su punto de vista: "Más allá de lo deportivo, de la localidad, de sacar ventaja, hay que jugar en el mejor escenario con público, odiamos los estadios vacíos".
"Queremos que se vea un marco acorde a la Copa Sudamericana. No importa que seamos visitantes en nuestro propio país, la idea es facilitarles todas las comodidades", continuó el dirigente.
"La frutilla del postre es poder jugar con Boca y, si vamos a hacer historia, hagámosla bien", concluyó Luis Vidal sobre el enfrentamiento contra el Xeneize.
