En un verdadero terremoto para la selección de Italia, Paolo Maldini y Leonardo han presentado su renuncia a sus cargos en la Federación Italiana (FIGC) este lunes, apenas 16 días después de su nombramiento oficial.
Sin embargo, tras los rechazos de Pep Guardiola y Carlo Ancelotti, Maldini y Leonardo apostaron fuerte con la designación de Andrea Pirlo, gran amigo y ex compañero en el Milan, como nuevo seleccionador.
Pirlo había aceptado y parecía inminente su anuncio. Sin embargo, el propio presidente de la FIGC, Giovanni Malagò, frenó las negociaciones debido a las polémicas vínculos comerciales de Pirlo con la casa de apuestas rusa Fonbet.
Por qué en Italia no quieren a Pirlo como DT
Pese a la guerra en Ucrania, Pirlo defendió su rol como embajador global de la compañía rusa, pero las objeciones políticas y internas fueron insuperables y el propio Pirlo anunció que ya no era candidato.
En medio de esta situación Maldini y Leonardo sintieron que no contaban con el respaldo necesario de la federación para llevar adelante su visión y tras intentar otras alternativas (como Thiago Motta), optaron por comunicaron directamente su reuncia a Malagò.
El presidente de la Lega Serie A, Ezio Simonelli, lamentó las salidas diciendo: “No me sorprende, estaba en el aire. Maldini era una gran elección”.
Por estas horas Malagò tiene el control directo de la búsqueda del nuevo DT y los nombres que suenan con más fuerza son Roberto Mancini (su favorito) y Antonio Conte.
Lo cierto es que el inicio de lo que debía ser el inicio de una nueva era duró menos de 3 semanas y generó la renuncia de dos figuras históricas. Una situación delicada y el futuro de una de las selecciones más importantes del fútbol mundial sigue siendo incierto.
