Los clubes y la AFA mantienen un fuerte conflicto con los juveniles que son asesorados por sus familias y representantes, quienes los aconsejan para continuar sus carreras fuera del país. En este contexto, Boca Juniors volvió a perder a una de sus joyas, que decidió comenzar a entrenarse en las filas del Napoli, encendiendo las alarmas.
Recientemente lo mismo sucedió con Luca Scarlato, jugador que realizó las inferiores en River y que arregló para fichar con el Parma. No obstante, en esa oportunidad, los dirigentes de ambos equipos llegaron a un acuerdo con la intención de mantener en buenos términos una relación históricamente cordial.
Ahora quien sufre esta situación es Boca con Milton Pereyra, jugador de 17 años que llegó al club de la Ribera cuando tenía tan solo 7 años, y quien decidió recurrir a ese recurso legal para continuar su carrera en el Napoli.
El delantero de 1.76 de altura realizó todo el proceso formativo en el club de la Ribera donde se destacó jugando de espaldas al arco y, según quienes lo vieron crecer, con buena presencia en el área y buena lectura para el juego asociativo.
Su buen performance lo llevó a continuar su carrera lejos de Boca, quienes no tienen margen de acción y tendrá que asumir la salida del jugador en condición de libre.
Efecto Boca: la decisión que tomó AFA con quienes apliquen la patria potestad
La problemática de la patria potestad está más vigente que nunca y el último caso conocido involucra al jugador de Boca, Milton Pereyra. Por este motivo, la AFA decidió endurecer su postura frente a los juveniles que dejan los clubes argentinos para continuar sus carreras en el exterior sin dejar ganancias en las instituciones que los formaron.
Es así que la AFA estableció que quienes elijan jugar en el exterior amparados por ese recurso no serán convocados por las selecciones juveniles argentinas (Sub-15, Sub-17, Sub-20). El objetivo principal es desalentar este tipo de movimientos.
En ese sentido, desde la AFA hicieron hincapié en la necesidad de proteger el trabajo formativo del fútbol argentino evitando el malestar de las instituciones que invierten años en el desarrollo de futbolistas y luego los pierden sin recibir compensación económica.
