La novela entre Marcos Rojo y Racing sumó un nuevo capítulo en las últimas horas. El defensor central, considerado pieza fundamental del equipo, volvió a ausentarse del entrenamiento de la Academia durante este jueves y sigue presionando para retornar a Estudiantes La Plata.
Las condiciones de Racing y las alternativas para el futuro de Rojo
Con su determincación de no presentarse a entrenar, Marcos Rojo rompió relación con la dirigencia de Racing. Su gran objetivo es retornar a Estudiantes para disputar las semifinales de la Copa Libertadores ante Flamengo. Además, es la situación ideal para recomponer su relación con los hinchas.
Para que esto suceda, el zaguero central surgido en la cantera del Pincha ya le dio el visto bueno a Juan Sebastián Verón, Agustín Alayes y Marcos Angeleri. Ahora, resta que estos lleguen a un acuerdo con Diego Milito y compañía.
Por su parte, Racing no piensa facilitar su partida en un momento futbolístico delicado. O al menos no sin recibir una compensación. Para destrabar la salida, la Comisión Directiva comandada por el Príncipe solicita que Estudiantes absorba el salario correspondiente a los tres meses restantes del contrato, liquide la deuda acumulada con el jugador y abone un incentivo por cada encuentro de la Copa Libertadores en el que participe.
Mientras su representante aguarda el llamado de la cúpula académica, el futbolista se mantiene firme en su postura de no volver a entrenar. Incluso se contempla la posibilidad de que presencie el cruce de Copa Argentina entre el Pincha y Platense en Florencio Varela.
Estudiantes busca un referente defensivo para la llave continental y cuenta con margen hasta el 9 de octubre para inscribirlo. Si la dirigencia platense acepta las pretensiones económicas fijadas, se concretará el retorno del jugador. De lo contrario, Rojo esperará al vencimiento de su contrato en diciembre para quedar libre, evaluar un regreso sin costo al club donde debutó o poner fin a su carrera profesional a los 36 años.
