Una noche del 28 de noviembre del 2000, el destino tiró las cartas en favor de la Argentina y Boca escribió un episodio histórico: se consagró campeón de la Copa Intercontinental al vencer 2 a 1 al Real Madrid en el Estadio Nacional de Tokio.
“Llegamos y nadie podía ir a dormir ni a comer. Enseguida hicimos una caminata para arrancar al ritmo de Japón", reveló el Profe Julio Santella sobre el arribo al hotel, luego del recibimiento de varios hinchas. "No importaban las horas de viaje, ni el cansancio, ni nada. Importaba aclimatarse", sumó Martín Palermo.
El factor psicológico fue un factor fundamental para el Virrey. Dos días antes del partido, Carlos Bianchi reunió al plantel y brindó una emotiva charla que tocó las fibras íntimas de los futbolistas, con el recuerdo de todo el sacrificio realizado para llegar hasta allí. Jorge Bermúdez recordó algunas palabras del DT de aquel entonces: ‘Están acá porque son los mejores de América y van a jugar contra uno de los mejores del mundo, pero ustedes son mejores. Los de enfrente son individualidades' les había dicho el mítico entrenador.
En la antesala del partido, la batalla mental fue también una herramienta. Con los "Galácticos" del Real Madrid esperando ya en el campo de juego, Bianchi dio la orden de demorar la salida para que los jugadores se tomaran un instante para escuchar a la hinchada de Boca que había viajado con la esperanza en los puños.
El partido
Bianchi procuró que en la estrategia Boca frenara la potencia del Real Madrid. Y lo logró. Con un Riquelme brillante, y un Palermo certero, el Xeneize logró convertir dos goles y soñar. Roberto Carlos descontó pero el elenco merengue nunca pudo franquear la fortaleza mental del equipo argentino.
Boca formó con Óscar Córdova; Aníbal Matellán, Cristian Traverso, Jorge Bermúdez, Hugo Ibarra; José Horacio Basualdo, Mauricio Serna, Sebastián Battaglia, Juan Román Riquelme; César Delgado y Martín Palermo.
Mientras que el Real Madrid puso en cancha a Iker Casillas; Geremi Njitap, Fernando Hierro, Aitor Karanka, Roberto Carlos; Claude Makélélé, Iván Helguera, Steve McManaman, José María Gutiérrez (Guti); Luis Figo y Raúl González Blanco.
Luego de levantar la Copa Intercontinental, Boca regresó a la Argentina y confirmó su título de campeón del Apertura al vencer a San Lorenzo y ponerle un lazo a un ciclo dorado.
