En el autódromo "San Juan Villicum" la carrera la ganó Agustín Canapino, que venía de tres títulos al hilo, pero debió entregar el "1" con triunfo en la última competencia, acompañado en el podio por Jonatan Castellano (Dodge) y Gastón Mazzacane (Chevrolet).
"Algunos me perdonaron, otros me castigaron, le mando un beso a mi señora, a mis hijos, a todo el equipo que me acompañó", fueron las primeras palabras del campeón.
"Tardó, hay veces que las cosas tardan, pero todo llega a su debido momento. Fueron 13 años buscando esto, algunas veces con errores míos, por eso agradezco a todos los que me acompañaron", agregó el nacido en Paraná.
Para Werner, su paso por San Nicolás y La Plata, donde logró tres victorias en fila para hacer el primer colchón de puntos en el campeonato, resultó vital ya que después se dedicó a cuidar esa diferencia en la reducida Copa de Oro.
Por eso en esta carrera final intentó no cometer errores y mantenerse cerca del pelotón de punta sin necesidad de arriesgar de más.
Porque Canapino, que ya no tenía opciones de retener el título, ganó de punta a punta y dejó atrás a Juan Pablo Gianini, Mauricio Lambiris, Castellano -que sí tenía chances- y el propio Werner.
Este último, incluso, cayó una posición con Mazzacane, justo antes del ingreso del auto de seguridad en la tercera vuelta de la carrera.
En la cuarta vuelta los pilotos aceleraron nuevamente a fondo con Canapino como líder, seguido por Gianini y Castellano, quien dejó atrás a Lambiris.
A seis giros para que se termine la temporada 2020, Castellano y Mazzacane doblegaron a Gianini y se ubicaron segundo y tercero respectivamente.
Más allá de eso, Werner sabía que le alcanzaba y se dedicó a llegar prolijamente a la bandera a cuadros, para alzarse con el título de campeón.