Con tan solo 11 años, Charlie lanzó un drive de 159 metros que rebotó en el green, quedando a cuatro pies (un metro) del agujero del hoyo tres, par-5. El niño celebró el golpe elevando su piño al aire y muchos se atrevieron a compararlo con el festejo con el que suele realizar su padre.
Así fue el tiro de Charlie Woods, que tras convertir el putt recibió un caluroso abrazo de Tiger:
Ya en la primera jornada de las dos que consta el PNC Championship, el joven marcó una madera 5 desde 159 metros a cuatro pies (un metro) del agujero del hoyo 3, un par 5, que merece encuadrarse dentro de la antología de golpes que a final de año entran en el resumen.
Charlie y Tiger, vestidos con pantalón negro y camisa violeta, se volvieron el centro de atención de esta famosa competencia de parejas, la cual comenzó el viernes y acabará este domingo en el Ritz-Carlton Golf Club de Orlando, sin la presencia de espectadores.
El hijo de Woods está sorprendiendo a todos los compañeros de su padre por el swing que tiene, incluido el capitán del equipo europeo de la Ryder Cup.