El compañero de Charles Leclerc perdió uno de los componentes de los frenos traseros cuando se acercaba a la Parabólica. No obstante, logró superar la curva de 180 grados sin problemas aunque la siguiente frenada sería insalvable. El alemán clavó los frenos en la primera curva pero no hubo respuesta. Se fue largo, arrollando varios carteles de espuma. A los pocos segundos reportó el problema con los frenos.
A la siguiente vuelta, el piloto de Ferrari detuvo el coche en su garaje para confirmar su abandono.
De ese modo, el fin de semana ferrarista va camino de terminar de la peor de las maneras. posiblemente, una de las peores actuaciones que se recuerden de la formación de Maranello en su propia casa.
Segundo abandono del año
Es la segunda retirada para el alemán en lo que va de temporada, sumada a la del pasado Gran Premio de Estiria, en Austria.