La jornada de este domingo cerró el Gran Premio Coronación del Turismo Nacional, competencia con la que una de las categorías más populares del país volvió a Mendoza después de varios años de espera.
Nada mejor para los fanáticos locales que tener a Berni Llaver peleando por el campeonato del Turismo Carretera 2000, o ver a Gonzalo Antolín peleando por el título de la Clase 2 del TN y ni hablar de tener en pista a Julián Santero, campeón del TC del año pasado y consagrado recientemente en la Clase 3.
Hasta Tomás Vitar, flamante campeón del Turismo Pista, mostró sus virtudes en la cinta asfáltica del Autódromo Ciudad de San Martín.
El asado, infaltable en el automovilismo argentino
Tal vez en Europa sea distinto, pero en América el automovilismo tiene otra liturgia para el aficionado. Las carreras de NASCAR o las distintas categorías de nuestro país tienen algo en común, y tiene mucho que ver con lo tribal, y el ritual del fuego y las carnes asadas.
En San Martín, sin importar la hora, no faltaron los campamentos de amigos ni los asados a "espeto corrido" cerquita de la pista del Autodromo Ciudad de San Martín.
No faltó el merchandising para los fanáticos
Entre serie y serie el numeroso público recorrió la zona de servicios con puestos de merchandising, gastronomía y espió los boxes buscando la foto o selfie con los protagonistas.
La espera a la vera de las rutas en la época de las cupecitas ahora se codea con los modernos circuitos, los food trucks y la tecnología, pero algo sigue intacto: la pasión por los fierros.
