Lejos quedaron los tiempos en los que el gobernador Alfredo Cornejo se comía las uñas, impaciente, esperando si Karina Milei quería cerrar un acuerdo con él para las elecciones de octubre del año pasado o si lo dejaría tirado.
Se dio vuelta la taba y ahora Karina Milei le ruega a Alfredo Cornejo que no se vaya
La excusa de la reunión fue la habilitación de algunos permisos para obras y recursos para Mendoza pero en realidad la charla fue por otro lado, y el gobernador salió sonriente

De izquierda a derecha: Alfredo Cornejo, Rogelio Frigerio, Karina Milei, Diego Santilli y Eduardo "Lule" Menem.
Eran épocas en las que la imagen del presidente Javier Milei andaba por las nubes y contaba con un apoyo impresionante de la ciudadanía como para haber intentado, incluso, ir solo a la elección mendocina y haber reventado las urnas.
Esa posición fanfarrona le permitió a los hermanos Milei negociar muy buenos lugares en las listas conjuntas que armaron radicales y libertarios para desembarcar por primera vez con un nada despreciable número de violetas en la Legislatura mendocina y en los concejos deliberantes departamentales.
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Pero “pasaron cosas” diría un ex presidente de Boca Juniors: los escándalos de corrupción, sumados a los altos números inflacionarios, más los problemas de la economía doméstica atascada por las dificultades de una enorme cantidad de familias argentinas para llegar a fin de mes, complicaron el panorama mileísta y le impusieron un ritmo vertiginoso al día a día.
La semana pasada Karina y Cornejo se vieron las caras en Buenos Aires. El mandatario mendocino fue recibido con honores en Casa Rosada y atendido en una mesa chica a la que accedieron además de él y la secretaria de la Presidencia, el ministro del Interior, Diego Santilli, y el súper operador sin cargo Eduardo “Lule” Menem, un hombre con mucha llegada también al peronismo.
Los gobernadores “oficialistas”
Estuvo en esa mesa de pocos el gobernador entrerriano Rogelio Frigerio, quien supo ser hombre de confianza de Mauricio Macri, como Santilli, pero “pasaron cosas”.
Los mandatarios de dos provincias parecidas demográficamente y en peso electoral sumadas cercanas al 8% (juntas son Córdoba o Santa Fe) son considerados “propios” por el mileísmo: Cornejo lejos de la estructura partidaria de la UCR nacional y Frigerio a varias millas del PRO.
La excusa de la reunión fue la habilitación de algunos permisos para obras y recursos para la provincia pero en realidad la charla fue por otro lado y el gobernador salió sonriente del encuentro. Karina le rogó con modos entre amables e imperativos que sigan siendo socios y más, se aventuró a ir madurando el acuerdo de 2027.
Cornejo no tiene problemas en apurar esa alianza que ya fue el año pasado porque aún erosionando parte de la masa que los votó, con el núcleo duro del mileísmo le alcanzaría para seguir manteniendo la hegemonía provincial.
Paradojas políticas
Aunque todos traten de disimularlo, el tiempo es implacable y la definición por quién será el sucesor de Cornejo es inminente. Mientras el gobierno nacional ve cómo día a día se horada su imagen a fuerza de escándalos, el gobernador aprovecha el diluvio que empaña la gestión Milei –paradojas de la política- para fortalecer a su tropa de cara a lo que viene.
Luis Petri es también una víctima de los guisos mileístas porque hace tiempo que él mismo tomó la decisión de cruzarse de redil. Petri no es opción para Cornejo. El mandatario mendocino preferiría ir por otro lado y tiene a varios radicales cercanos a quienes encumbraría y les pasaría el bastón de mando de Mendoza.
Gabinete en las gateras
A la cabeza varios ministros: Tadeo García Zalazar, Natalio Mema, Mercedes Rus y Jimena Latorre -hasta quizás en ese orden- forman parte del podio de funcionarios que cuentan con la estima del gobernador.
Muchos agregan bien ubicado en la lista a Andrés "Peti” Lombardi: el presidente de la Cámara de Diputados es cornejista paladar negro pero es de los menos expuestos y en las encuestas no rankea tanto como el grupo de los ministros.
Entre Suarez no hay cornadas
Algunos radicales aseguran que “nadie le respondería más a Cornejo que "El Peti’”. Ese no es un punto menor: el gobernador dejará el poder, pero todos aquellos que quieren dejar sucesores pretenden que les respondan la mayor cantidad de tiempo posible. Lo intentó con Rodolfo Suarez con suerte relativa.
El apellido Suarez también aparece en la escena de la sucesión. El ruego de Karina al gobernador para que no los abandone, fortalece la posición de Cornejo en la definición de quién será el que se siente en el sillón de San Martín y Ulpiano Suarez corre con desventaja.
Si la definición del candidato radical dependiese de una mesa chica de la UCR, el intendente capitalino está frito. Corre muy de atrás en esa carrera, los cornejistas lo aplastarían a votos. Incluso si definiesen el candidato en una interna o en una PASO, elección primaria que, dicen, Mendoza mantendrá.
No son pocos los que aseguran que Ulpiano no tiene ganas de esperar 4 años más e intentaría ser gobernador en la que viene. ¿Estaría dispuesto a romper el radicalismo y sumar intendentes taquilleros del Gran Mendoza -no radicales- a esa aventura?
Alerta para el gobernador porque así se precipitó el final de los gobiernos radicales en 2007 y el peronismo volvió al poder.