Justicia provincial

Tras el escándalo de los chats, la jueza del caso Marcelo D'Agostino anunció que deja el Tribunal

La jueza María Belén Salido rechazó dejar la causa por el "temor de parcialidad" planteado por abogados de Marcelo D'Agostino pero a la vez se inhibió por razones propias

La jueza penal María Belén Salido rechazó este jueves apartarse de la causa judicial vinculada a la imputación del ex subsecretario Marcelo D'Agostino en los términos planteados por los abogados defensores, pero -en el mismo escrito- anticipó que, finalmente, no intervendrá por razones propias que prometió justificar oportunamente.

La magistrada había sido recusada el lunes por los abogados Daniel Sosa Arditi y Eduardo De Oro por haber manifestado, el 10 de abril -en el grupo de Whatsapp "Hay juec@s en Berlín"- “Uyy, seguro que le piden prisión preventiva jejej” a Marcelo D'Agostino. Eso lo escribió luego de enterarse de la renuncia e imputación por delitos en contexto de violencia de género.

Dijo Salido en el escrito en el que se desvincula del caso: "Si quiere encontrarse algún sentido a esa frase notoriamente ligera y jocosa, debe verse como una invitación a interrogarnos acerca de la ecuanimidad en la futura actuación del Ministerio Público Fiscal".

Mendoza 03-04-2019 Se realizó en la Legislatura Provincial el tratamiento del proyecto sobre la extinción de dominio. Asistió a esta sesión el Subsecretario Marcelo D’Agostino. Foto Prensa de Gobierno de Mendoza
Marcelo D'Agostino, ex subsecretario de Justicia imputado e investigado por delitos en contexto de violencia de género.

Marcelo D'Agostino, ex subsecretario de Justicia imputado e investigado por delitos en contexto de violencia de género.

Marcelo D'Agostino: los chats de jueces y el escándalo

El contenido de intercambio de chats, del que participaron otros magistrados penalistas, fue filtrado por el juez Rafael Escot -también integrante de "Hay juec@s en Berlín" y entregado a Marcelo D'Agostino bajo el argumento de que "es mi amigo y tiene derecho, como cualquier ciudadano, a ser juzgado por un juez imparcial y no por una jueza que desde abril tenía una opinión formada acerca de cómo debía seguir la causa judicial".

Esta acción le valió a Escot duros reproches y una denuncia en la Sala Administrativa de la Suprema Corte de Justicia de parte de 9 jueces penalistas, entre ellos Salido. Esta acusación está en manos de los supremos Dalmiro Garay, Omar Palermo y Julio Ramón Gómez.

Dalmiro Garay Poder Judicial radio Nihuil
Dalmiro Garay preside la Sala Administrativa de la Corte donde 9 jueces denunciaron a su colega Rafael Escot por la filtración y entrega de chats privados a Marcelo D'Agostino.

Dalmiro Garay preside la Sala Administrativa de la Corte donde 9 jueces denunciaron a su colega Rafael Escot por la filtración y entrega de chats privados a Marcelo D'Agostino.

La jueza Salido y la "ecuanimidad" del Ministerio Público Fiscal

Este jueves, a punto de caducar el plazo de 72 horas para responder a la recusación planteada por "temor de parcialidad", la jueza penal María Belén Salido rechazó la presentación de los defensores del ex funcionario in limine, es decir de manera automática y sin analizar el fondo de la cuestión.

Salido defendió la privacidad de los chats y expuso que la frase del escándalo no estaba referida a Marcelo D'Agostino sino a la "ecuanimidad" del Ministerio Público Fiscal, donde el ex subsecretario de Justicia ya había sido denunciado e imputado.

La jueza penalista María Belén Salido cuestionó, además, la legitimidad -por como fueron obtenidas- de las capturas de pantalla ofrecidas por los defensores De Oro y Sosa Arditi como prueba y argumento para recusarla y quitarla del Tribunal Penal interviniente por "temor de parcialidad".

Evocó Salido que durante más de 16 años de carrera como magistrada sólo una vez fue recusada con causa, y detalló que se apartó de inmediato porque los fundamentos en contra de su intervención eran "serios, lógicos y razonables".

Sin embargo, Salido no seguirá en la causa. Juntamente con el rechazo de la recusación se inhibió de seguir juzgando a D'Agostino por razones propias.