Los expedientes que dan cuenta de las muertes violentas de Andrés García Campoy (20) y Julieta González (21) , ocurridas en Mendoza en 2014 y 2016, esperan resolución en la Justicia Federal de Mendoza y en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, tras la feria judicial que culmina este fin de semana.
Andrés García Campoy y Julieta González, dos muertes violentas que esperan resolución judicial
La Justicia Federal y la Corte Suprema de la Nación tienen a cargo la investigación y la revisión de las tragedias ocurridas en Mendoza en 2014 y 2016
El caso de García Campoy fue reactivado en 2022 y está bajo investigación a instancias de la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza, que anuló el sobreseimiento de dos gendarmes que había dispuesto el entonces juez federal Walter Bento.
Que se determine la verdad de lo ocurrido, dijeron los camaristas Gustavo Castiñeira de Dios, Manuel Pizarro y Juan Ignacio Pérez Curci cuando echaron por tierra la versión del suicidio que Walter Bento había avalado para desvincular a los gendarmes Maximiliano Alonso Cruz y Corazón de Jesús Velázquez.
Andrés García Campoy: la tragedia bajo investigación
El estudiante García Campoy fue hallado muerto en junio de 2014 de un disparo en la cabeza, en cercanías de la destilería de Luján. Poco antes había sido demorado por un retén.
El caso cobró nuevo impulso a fines de 2025 cuando peritos de la Policía Federal detectaron que el celular de Andrés García Campoy había sido manipulado después de la muerte y cuando el aparato estaba en poder de la Justicia Federal, que lo había derivado a una división informática especializada de la Policía de Mendoza.
¿Fue para desviar la investigación? Para la familia, sí.
La nueva pesquisa está a cargo del juez federal Pablo Quirós, que en los últimos meses escuchó los testimonios de los informáticos y de la madre del muchacho.
Están en proceso otros peritajes, como los de tipo balístico, practicados sobre la vieja carabina 22 que el muchacho portaba aquella tarde trágica con intenciones de venderla -había pertenecido a un abuelo suyo- y que fue hallada, cerca del cadáver, en el interior del Peugeot que conducía cuando fue demorado.
Julieta González: ¿femicidio u homicidio?
El fallo del máximo tribunal de justicia del país, completado para la ocasión por 3 conjueces -entre ellos el camarista federal mendocino Gustavo Castiñeira de Dios- resolverá definitivamente una controversia que se produjo en Mendoza.
Es que la decisión de condenar a Di Césare por el delito de femicidio tuvo un antecedente más leve y polémico: la condena a 18 años de cárcel por el delito de homicidio simple.
La controversia se produjo porque, según el primer tribunal de sentencia, entre la víctima y Di Césare no había existido una relación previa al crimen, por lo cual condenó al hombre por homicidio simple.
Por el contrario, para la Corte mendocina, Julieta González y Andrés Di Césare no eran dos desconocidos entre sí: tenían una relación amorosa, se escribían mensajes y hablaban por teléfono y, poco antes del crimen, él la pasó a buscar por la casa rumbo a lo que fue la escena de la tragedia, descubierta tras varios días de búsqueda de la mujer.
Diversas organizaciones civiles de Mendoza y el resto del país están atentas al desenlace del caso de Julieta González en la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Temen que la sentencia del máximo tribunal de justicia del país deje sin efecto la calificación legal de femicidio, lo que -explican- sentaría un grave precedente para futuros casos que lleguen a Buenos Aires en revisión.
En pocas palabras
- Justicia Federal y Corte Suprema: Investigan muertes violentas ocurridas en Mendoza en 2014 y 2016.
- Caso García Campoy: Se reabrió la investigación sobre su muerte en 2014, anulando el sobreseimiento de dos gendarmes.
- Caso Julieta González: La Corte Suprema revisa la condena a perpetua por femicidio de Andrés Di Césare dispuesta por la Corte de Mendoza.






