En la tarde del martes, Diego Barrera (53) escuchó cómo un Tribunal lo condenó a prisión perpetua por el secuestro y crimen de su socio Diego Aliaga (51). Pero no será la última vez que se siente en esa sala de debates, ya que en las próximas semanas el hombre deberá declarar en el megajuicio contra el juez federal Walter Bento por el presunto cobro de coimas. Y el asesino adelantó que esa jornada será explosiva.
El vaticinio del asesino de Diego Aliaga sobre su declaración en el juicio contra Walter Bento
Ambas causas tienen una estrecha relación. La desaparición y posterior asesinato de Diego Aliaga a mediados de 2020 comenzó a levantar la perdiz de que el hombre era un puntero que contactaba a presos a quienes les ofrecía su libertad a cambio de millonarias coimas -ver más abajo-. Los juicios por ambos expedientes se realizaron en simultáneo, aunque el del crimen finalizó esta semana con penas de prisión perpetua para casi todos los acusados y el de los sobornos recién está en sus albores.
Diego Barrera es y será un personaje importante en ambos procesos. Fue condenado a prisión perpetua como coautor del secuestro extorsivo que derivó en la muerte de Diego Aliaga. En el megajuicio contra el juez Walter Bento deberá declarar como testigo, ya que fue una de las primeras personas que refirió que "Aliaga maneja todo en la Justicia Federal, tiene arreglos con los jueces".
Justamente al final del proceso en su contra, Barrera hizo uso de la última palabra antes de conocer la sentencia. El hombre pidió perdón a la familia Aliaga, rogó que no arrastren a su familia como culpables del hecho -algo que terminó ocurriendo- y agradeció a su abogado Leonardo Pérez Videla. Pero también vaticinó que su declaración como testigo en el caso Bento será explosiva.
"Podría haber tapado todo esto con un montón de cosas, pero no lo hice porque me prometí que en el debate no voy a decir nada. Tengo muchísimo miedo y no tienen ni idea de lo que va a pasar. Van a comprender el miedo que le inculqué a mi familia. Lo que yo he vivido les puedo asegurar que no lo ha vivido nadie", le dijo al Tribunal de jueces que horas después lo terminaría condenado.
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Pero además hizo referencia a "un montón de acciones que no sirve ventilarlas acá. Si algún día me llaman en la otra causa, lo voy a decir. Ahí van a comprender un montón de cosas que van a pasar. Gente que ha mentido y que ha hecho mucho daño", adelantó Diego Barrera.
Ahora restará esperar que el condenado sea citado como testigo en el megajuicio contra el juez Walter Bento y otra treintena de acusados de pagar y cobrar millonarias coimas para favorecer a presos de la Justicia Federal.
El caso Aliaga
El 28 de julio de 2020, Diego Aliaga fue visto por última vez con vida. El hombre salió de su casa ubicada en el coqueto barrio Palmares a bordo de una camioneta de un vecino. Lo acompañaba una joven con la que había estado reunido horas antes. Paró en una estación de servicio y finalmente se dirigió hasta una propiedad ubicada en Rodeo de la Cruz. En ese lugar pensaba montar un emprendimiento junto a su socio en otros negocios, Diego Barrera. Sin embargo, no volvió a ser visto con vida.
Horas después, el hermano de Diego Aliaga se presentó en una dependencia policial para denunciar la desaparición. En ese momento, recibió un supuesto llamado extorsivo donde le pidieron una suma de un millón de dólares para volver a verlo con vida. El caso despertó la alarma de las autoridades y comenzó a investigarse en la Justicia Federal como un secuestro extorsivo -delito de competencia federal-.
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Las evidencias fueron cercando al socio de Diego Aliaga hasta el 4 de agosto siguiente, cuando fue detenido junto a su entonces pareja Bibiana Sacolle y los hijos de la mujer. Las comunicaciones telefónicas que mantuvo el clan familiar el día de la desaparición, sumado a las cámaras de seguridad que grabaron a Barrera entrando a la propiedad en Rodeo de la Cruz y luego ingresando al barrio Palmares en la camioneta que manejaba Diego Aliaga fueron claves para la pesquisa.
El 10 de septiembre de 2020 se encontró el cadáver de la víctima enterrado en un descampado ubicado en Costa de Araujo. Fue gracias a la declaración de Yamil Rosales, un hombre que era empleado de la empresa de transportes que tenía la familia de sospechosos. El sujeto aportó datos claves para hallar los restos y además quedó comprometido por unas conversaciones que mantuvo con uno de los hermanos Curi, por lo que también fue detenido y procesado al día siguiente.
Si el caso ya de por sí era complejo, a mediados de 2021 sería todavía más sensible al quedar estrechamente vinculado con la megacausa que investiga el presunto cobro de coimas por parte de una banda que lideraría el juez federal Walter Bento. De hecho, Diego Barrera ha declarado varias veces en ese expediente y ha aportado detalles sobre la mecánica de los sobornos para liberar a presos. Para el fiscal Dante Vega, Diego Aliaga era la mano derecha del juez para gestionar los pagos



