Una de las principales estrategias defensivas del juez federal Walter Bento recibió un duro golpe tras la declaración de un testigo en la jornada de este jueves. Se trata de un empleado de una empresa telefónica quien confirmó que la línea celular que tenía el magistrado, la cual no quiso entregar a las autoridades asegurando que era personal, estaba a nombre de la Justicia.
Un ex empleado de Movistar hizo caer una de las principales armas defensivas de Walter Bento
Cuando comenzó la investigación en la megacausa por el presunto cobro de coimas en Mendoza, uno de los hechos que le endilgaron al juez Walter Bento fue que no entregó su celular oficial a los investigadores. El argumento defensivo del magistrado es que no era un teléfono oficial por lo cual no tenía la obligación de disponerlo ante las autoridades. La Fiscalía Federal sostiene lo contrario y este jueves un testigo respaldó esa teoría.
Hasta hace dos años, Emilio Orellano era empleado de la empresa Movistar siendo encargado de dos locales ubicados en pleno centro. El testigo refirió que Walter Bento se presentó en tres ocasiones para solicitar un cambio de chip de su línea telefónica. En la primera ocasión se realizó el trámite sin inconvenientes, pero no ocurrió lo mismo en las dos siguientes.
Fue en la mañana del sábado 8 de mayo de 2021 cuando el juez Walter Bento se presentó en una sucursal ubicada en calle San Martín e intentó volver a reponer su chip. Pero en esta segunda oportunidad no pudo cumplimentar el proceso porque "apareció un cartel en la pantalla que decía que no se podía realizar ningún tipo de operación". Orellano explicó que Walter Bento "fue a otro local en la tarde. Lo vi y le dije que no podía realizar ese trámite porque no estaba habilitado".
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El ex empleado de la telefónica detalló que "nuestros superiores nos informaron que no podemos hacer gestiones de chips o líneas que pertenecen al Gobierno o entidades". Inmediatamente aclaró que la línea por la cuál realizaba los trámites Walter Bento pertenecía a una flota corporativa propiedad "del Poder Judicial o algo del Gobierno". Este testimonio fue avalado por otro empleado de Movistar que atendió personalmente al juez y refirió que figuraba como apoderado de la línea que estaba a nombre de "algo de la Nación".
Este punto es clave ya que golpea la teoría defensiva de Walter Bento es que no hizo entrega de su línea celular porque era personal y violaba su derecho a la intimidad.
Coimas en Mendoza y su vínculo con Walter Bento
A mediados de 2020 el supuesto empresario Diego Aliaga estuvo desaparecido y luego fue encontrado asesinado. Más allá de la conmoción por su crimen, comenzó a levantarse el rumor de que el hombre tenía contactos para sacar a presos de contrabando y narcotráfico en la Justicia Federal. A fines de ese año, un sospechoso de financiar una narcobanda -Walter Bardinella Donoso- fue detenido y en su teléfono celular se encontraron conversaciones que alimentaron esa hipótesis.
El fiscal federal Dante Vega estuvo siguiendo la pista hasta que decidió ordenar allanamientos, detenciones e imputaciones que se concretaron el 5 de mayo de 2021. Entre los sospechosos se encontraban el juez federal Walter Bento, su esposa Marta Boiza y un puñado de abogados. La investigación no cesó allí ya que hubo otros avances e imputaciones a medida que pasaban los meses.
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En líneas generales, la pesquisa sostiene que Walter Bento lideraba una organización ilícita dedicaba a gestionar coimas para darles beneficios a presos, tales como arrestos domiciliarias o la libertad. Aliaga habría sido la mano derecha del magistrado y su trabajo era contactar a las personas que caían presas por causas de contrabando o narcotráfico. El hombre les ofrecía los beneficios a cambio de jugosas coimas que eran pagadas en dólares y hasta en inmuebles. Luego comenzaban a ser representados por alguno de los abogados acusados que presentaban escritos para que el magistrado dictaminara la salida de la cárcel.
El fiscal Vega cuenta con un centenar de testigos para sostener su acusación, además de mensajes y llamadas -generalmente mediante la aplicación Telegram- donde los sospechosos hacían referencia a los sobornos y al juez Bento con algunos eufemismos. Del otro lado, los abogados defensores sostienen que es una causa que fue armada contra el magistrado por cuestiones políticas.
Por otro lado, la acusación consideró que Walter Bento y su clan familiar se enriquecieron y lavaron el dinero que provenía de las coimas. Prueba de ello, según la Fiscalía Federal, son los centenares de viajes que realizó el matrimonio durante los últimos años, las propiedades y vehículos que adquirió y los fondos de comercios en que invirtió.
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