Este jueves continuó la ronda de declaraciones indagatorias en el megajuicio que busca esclarecer el presunto cobro de coimas en Mendoza para favorecer a presos. Tras la jornada agitada del miércoles donde brindó su versión el juez federal Walter Bento (60), hoy sus hijos también negaron los hechos de lavado de activos que les endilgan.
Declaró la familia de Walter Bento y busca justificar su patrimonio
El primer turno fue para Luciano Bento (28). "Jamás cometí una conducta ilícita. Todo mi patrimonio es lícito. No han tenido en cuenta mis ingresos de trabajo antes y después del Poder Judicial", dijo el joven que se desempeñaba en el edificio de Tribunales Federales al igual que el resto de su familia.
"Todos los autos que tuve fueron comprados con mi esfuerzo. Mis padres también me regalaron un departamento y me donaron dinero para participar de un fideicomiso. Con las pruebas que hay en el expediente está probado que jamás he participado de una conducta ilícita ni cerca", concluyó en su escueta declaración, aunque adelantó que más adelante volverá a hacer uso de la palabra en el debate.
En sintonía dio su versión el primogénito, Nahuel Bento (31): "Se ha pretendido mezclar el patrimonio de los hijos con los del padre pero lo más fácil es hacer una división de bienes. Hay muchos que he recibido por parte de mis padres y otros que he comprado con mi trabajo".
"No sé en qué cabeza puede caber que un regalo de cumpleaños puede ser una maniobra de lavado de activos. Bueno, sí sé en qué cabeza", ironizó en referencia al fiscal que los acusa, Dante Vega.
Nahuel Bento detalló cómo fue comprando los vehículos y los fideicomisos en los últimos años, algunos en cuotas y con préstamos bancarios. Incluso manifestó que algunos de los rodados tenían un valor menor al del mercado porque tenían fallas mecánicas y estéticas.
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Luego fue el turno de la madre de la familia, Marta Isabel Boiza (57). Comentó relatando su historia: "Hasta me da vergüenza contar cosas. Pero bueno, empecé a trabajar a los 17 años, muy jovencita. Me casé a los 23 y me fui a vivir a Buenos Aires. Trabajaba en el Banco de Previsión Social y pedí el traslado, mi marido también tenía trabajo allá. Teníamos muy buenos sueldos". "Crecimos económicamente muchísimo. Tenía un trabajo muy bien pago pero era muy estresante. Por eso nos volvimos a Mendoza en el año 1992, teníamos departamento nuevo, auto cero kilómetro en Buenos Aires. Compramos una casa divina en un barrio acá, un auto 0 kilómetro y teníamos prácticamente el doble de esas propiedades en ahorro en dólares. Sólo teníamos 27 y 29 años", agregó.
Luego que ambos ingresaron a la Justicia Federal de Mendoza comenzó a relatar cómo empezó la supuesta enemistad con el fiscal Dante Vega cuando Bento ganó un concurso para ser juez de instrucción, tal como dijo su esposo en la jornada del miércoles.
"Tengo un hijo con capacidades diferentes. He sufrido mucho por él. Han hecho mucho daño. Este hombre tiene un problema psiquiátrico, psicológico", dijo señalando al fiscal Vega. Agregó que cuando empezó la causa se cruzó con el acusador en un ascensor de Tribunales Federales y le dijo: "A vos, a tu marido y a tus hijos los voy a meter presos".
"Ganamos suficiente y es mucho. Acá todos ganan mucho dinero. Si hasta los ordenanzas andan en autos 0 kilómetros. ¿Qué se puede decir de un secretario que se compra un auto de alta gama?", afirmó. "Nunca jamás hemos cometido algo ilícito. Somos honestos. Somos austeros. Por supuesto que tenemos buenos sueldos y podemos hacer lo que queramos con ellos", concluyó.
Coimas en Mendoza y su vínculo con Walter Bento
A mediados de 2020 el supuesto empresario Diego Aliaga estuvo desaparecido y luego fue encontrado asesinado. Más allá de la conmoción por su crimen, comenzó a levantarse el rumor de que el hombre tenía contactos para sacar a presos de contrabando y narcotráfico en la Justicia Federal. A fines de ese año, un sospechoso de financiar una narcobanda -Walter Bardinella Donoso- fue detenido y en su teléfono celular se encontraron conversaciones que alimentaron esa hipótesis.
El fiscal federal Dante Vega estuvo siguiendo la pista hasta que decidió ordenar allanamientos, detenciones e imputaciones que se concretaron el 5 de mayo de 2021. Entre los sospechosos se encontraban el juez federal Walter Bento, su esposa Marta Boiza y un puñado de abogados. La investigación no cesó allí ya que hubo otros avances e imputaciones a medida que pasaban los meses.
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En líneas generales, la pesquisa sostiene que Walter Bento lideraba una organización ilícita dedicaba a gestionar coimas para darles beneficios a presos, tales como arrestos domiciliarias o la libertad. Aliaga habría sido la mano derecha del magistrado y su trabajo era contactar a las personas que caían presas por causas de contrabando o narcotráfico. El hombre les ofrecía los beneficios a cambio de jugosas coimas que eran pagadas en dólares y hasta en inmuebles. Luego comenzaban a ser representados por alguno de los abogados acusados que presentaban escritos para que el magistrado dictaminara la salida de la cárcel.
El fiscal Vega cuenta con un centenar de testigos para sostener su acusación, además de mensajes y llamadas -generalmente mediante la aplicación Telegram- donde los sospechosos hacían referencia a los sobornos y al juez Bento con algunos eufemismos. Del otro lado, los abogados defensores sostienen que es una causa que fue armada contra el magistrado por cuestiones políticas.
Por otro lado, la acusación consideró que Walter Bento y su clan familiar se enriquecieron y lavaron el dinero que provenía de las coimas. Prueba de ello, según la Fiscalía Federal, son los centenares de viajes que realizó el matrimonio durante los últimos años, las propiedades y vehículos que adquirió y los fondos de comercios en que invirtió.





