En una escuela fronteriza, alumnos de entre 11 y 13 años intercambiaban papeles que ocultaban una verdad aberrante: los constantes abusos sexuales que sufrían por parte de un docente. El caso salió a la luz gracias a una clase de Educación Sexual Integral (ESI) y el educador ahora fue condenado tras admitir los hechos.
Cuatro años para el docente que abusó a 8 alumnos: "Tienen lindo cuerpo, no parecen de la edad que tienen"
Las víctimas del docente ocultaban los abusos enviándose papelitos pero el caso se terminó destapando gracias a una clase de ESI
El escenario de los hechos fue la escuela Rubén Darío, ubicada en la localidad de Desaguadero, en el límite entre La Paz y San Luis. José Naim Jofré, ahora de 37 años, fue uno de los docentes de grado. Durante 2022 y 2024 estuvo a cargo de alumnos de 5° y 6°, es decir, chicos de entre 11 y 13 años.
Durante ese lapso de tiempo, abusó sexualmente en reiteradas ocasiones a 8 de los niños. Las víctimas relataron un modus operandi similar: eran tocados en su cuerpo y partes íntimas cuando se acercaban al escritorio del docente para realizarle alguna consulta académica.
Tras las denuncias, al hombre se le tomó una declaración informativa y alcanzó a huir. Sin embargo, el 22 de agosto pasado fue detenido en Tierra del Fuego. Este jueves, cuando estaba dispuesto que comience el juicio en su contra, decidió admitir todos los hechos y fue sentenciado a una pena de 4 años de prisión por abuso sexual simple agravado por estar encargado de la educación.
El pacto de silencio de las víctimas del docente y la develación
La investigación reconstruyó que el hombre aprovechaba cuando sus alumnos se acercaban para consultarle y los tocaba en las manos, piernas y partes íntimas. También los hacía sentarse sobre su falda y lanzaba frases como: "Ustedes son muy lindas. Tienen lindo cuerpo. No parecen la edad que tienen".
A una de las alumnas la obligó a mirar un video pornográfico bajo amenaza de que si no lo miraba no iba a pasar a izar la bandera.
El docente abusador logró el silencio de las víctimas bajo un instrumento psicológico. Les contó una historia de un maestro que tenía mucho aprecio por sus alumnos, ellos lo habían entendido mal y todo terminó de mala manera. "Por eso, cada vez que las abrazo no tienen que malinterpretarlo", les dijo.
La estrategia funcionó ya que los menores de edad hicieron un pacto de silencio entre ellos al estilo de "si habla uno, hablamos todos". Incluso se enviaban papeles con escritos donde se confesaban entre ellos los abusos sexuales que sufrían por parte del Naim Jofré.
La verdad salió a la luz gracias a una clase de Educación Sexual Integral (ESI) donde los alumnos terminaron confesando los abusos sexuales. La docente que brindó esa charla fue quien radicó la denuncia online que dio puntapié a la investigación penal que, ahora, derivó en una condena.





