"Tomamos unos tragos, nos fumamos unos porros, te tiro la goma". Con ese audio de Instagram, un contador volvió a ser detenido e imputado por el delito de grooming. El hombre de 33 años, que hace menos de un mes fue condenado por ciberacoso sexual contra un adolescente de 14 años, ahora fue capturado por una situación similar con otro menor de edad que tiene una discapacidad mental.
Lo condenaron por grooming, quedó libre y en menos de un mes volvió a caer por el mismo delito
Tiene 33 años y ahora fue al penal acusado de grooming: le ofreció drogas y mujeres a un menor de edad con retraso madurativo a cambio de practicarle sexo oral
Sobre Federico Rubén Cramero (33) pesa una condena a 4 años y medio de cárcel por narcotráfico y grooming. Pese a ello, el hombre radicado en San Rafael se encontraba en libertad hasta que la pena quede firme. Sin embargo, desde el lunes pasado se encuentra alojado en la penitenciaría tras una nueva denuncia en su contra.
El nuevo hecho de grooming
La investigación sostiene que a finales de 2024, Federico Cramero conoció a un joven de 16 años que tiene un retraso madurativo. Se ganó su confianza al ofrecerle trabajo como lavaplatos en un bar ubicado en el centro de San Rafael. Al poco tiempo, le envió mensajes y audios subidos de tono desde su perfil de Instagram.
Según la grabación que se incorporó al expediente, el contador le dijo "venite que vas a tomar unos tiros, tomamos unos tragos, nos fumamos unos porros, te tiro la goma, te la tiro como los mejores. Déjame hacer algo también. Aparte te va a gustar. Es más, los petes que yo hago son mejores que las chabonas que no saben como tirar la goma". Luego agregó "qué mierda querés que haga, que trate de conseguir una mina,y cuando la consiga te digo y te tomas el taxi o te venís".
El primer caso de grooming
El 9 de noviembre de 2024, una mujer se presentó en la Comisaría del Menor junto a su hijo de 14 años y realizaron una denuncia. Explicaron que el menor comenzó a recibir mensajes de WhatsApp de un número desconocido. La persona se identificó como "Fede" de San Rafael, le envió una foto efímero donde se lo veía con ropa y luego le hizo una propuesta sexual.
A los pocos días, Federico Cramero volvió a ser detenido e imputado por el delito de grooming -ciberacoso sexual-. Fue fácil identificarlo: el número de teléfono le pertenecía, estaba asociado a una cuenta de Mercado Pago con su identidad y además en los chats el hombre le aportó al menor su propio perfil de la red social Instagram.
En la declaración en cámara Gesell, el adolescente explicó que en su escuela se corría el rumor de que Federico Cramero "es transa" y quería tener relaciones sexuales con "niños a cambio de falopa".
Justamente el 27 de agosto de 2022, una investigación federal determinó que formaba parte de la Banda de los Papelitos que vendía drogas en pleno centro a través de una particular manera: los compradores se quedaban esperando en la vereda y desde un edificio les arrojaban envoltorios de papel con los estupefacientes adentro.
En un allanamiento en la casa del contador se encontraron 228 gramos de marihuana. Dos años después, fue condenado a una pena de 3 años de prisión en suspenso y recuperó su libertad hasta volver a ser investigado por el primero caso de grooming.
En mayo pasado fue declarado culpable de grooming tras un breve juicio y recibió una pena de 1 año y 6 meses. Esa sentencia se unificó con otra anterior que tenía por narcotráfico, totalizando 4 años y 6 meses.



