En este sentido, se aceptará la presencia de grupos de hasta seis personas, en lo que se llama "burbuja de recreación", las cuales deberán mantener una distancia de entre 1,5 y dos metros con el resto de los espectadores, para lo que se dejará una butaca libre de cada lado.
Además, el público deberá permanecer con tapabocas puesto y solo podrá quitárselo momentáneamente para ingerir algún alimento o bebida.
Por su parte, cada sala deberá contar con un adecuado sistema de ventilación, será sanitizada antes y después de cada función, habrá zonas debidamente demarcadas para mantener la distancia social y se abrirán las puertas diez minutos antes de que termine la exhibición.
Para esto, el personal será debidamente entrenado y deberá contar con vestimenta y material adecuado para evitar contagios, mientras que cada sala deberá tener en lugares visibles las normativas sanitarias a cumplir para permanecer en el lugar.
El protocolo da precisiones también sobre el accionar en lo referente a la recepción de proveedores y la manipulación de todo material implicado en la actividad comercial, del mismo modo en que prevé los pasos a seguir en caso de detección de un caso sospechoso entre los trabajadores o el público.