Coleccionar la historia

Juntar figuritas del Mundial y estampillas, dos rituales que conviven en Mendoza

La filatelia resiste al paso del tiempo y en Mendoza busca cautivar a niños y jóvenes. Un recorrido por el fascinante universo de los sellos postales

Con la inauguración del Mundial de Fútbol 2026, la fiebre por completar el álbum oficial se enciende en cada esquina de Mendoza. Chicos y grandes se desesperan por conseguir esa figurita difícil, organizan puntos de encuentro para el intercambio y celebran cada espacio lleno como un triunfo personal.

Sin embargo, mucho antes de que el fútbol inventara su liturgia de papel y pegamento existía otra comunidad capaz de rastrear una pieza única por rincones insospechados del planeta, guiada no por la efervescencia de un torneo deportivo sino por el peso de la historia: los filatelistas.

Este sábado, de 10 a 14, las aulas del Colegio San Luis Gonzaga (Colón 93, Ciudad de Mendoza) se transformarán en el epicentro de esta pasión silenciosa pero inquebrantable sobre la filatelia.

Filatelia - Verónica Di Francesco y Rodolfo Colombano son filatelistas - coleccionan estampillas y sellos postales
Lupas de diferentes tipos y pinzas especiales utilizan los filatelistas para analizar cada estampilla o sello postal.

Lupas de diferentes tipos y pinzas especiales utilizan los filatelistas para analizar cada estampilla o sello postal.

Con entrada libre y gratuita, la Asociación Filatélica y Numismática de Mendoza (Afinumen) concretará su segunda jornada provincial.

Será una oportunidad única para asomarse a un mundo donde las estampillas, las monedas y los billetes antiguos funcionan como verdaderas ventanas al pasado.

Estampilla como legado familiar

"Recibir algo de tu abuela en estampillas es como oro en polvo", define con emoción Verónica Di Francesco, miembro de Afinumen y, a sus 38 años, la integrante más joven de un club donde la mayoría de los socios promedia los 60.

Su llegada a esta disciplina combina la herencia familiar con la rigurosidad de su profesión: es bioquímica de profesión, pero a través de su hobby con la filatelia se muestra investigadora de la historia y el arte por vocación.

La historia de Verónica con los sellos postales no nació en una oficina de correos sino en el living de su casa, a través de un legado.

Filatelia - Verónica Di Francesco y Rodolfo Colombano son filatelistas - coleccionan estampillas y sellos postales
Cual figurita del Mundial, la estampilla también abarca eventos deportivos como el fútbol.

Cual figurita del Mundial, la estampilla también abarca eventos deportivos como el fútbol.

"Entré al club el año pasado, en mayo, porque recibí en herencia el álbum de mi abuela, es el de estampillas de Argentina", recuerda sobre su ingreso a Afinumen. Aquel viejo cuaderno contenía la serie Fila Delia de Argentina, una colección cronológica que repasa el devenir del país desde 1850.

"Lo tengo hasta 1985 y me propuse firmemente la meta de completarlo solo hasta ese año, respetando el límite temporal de lo que ella había empezado", explica en su encuentro con Diario UNO.

La filatelia en evolución constante

Al sumergirse en esas páginas, Verónica Di Francesco descubrió que coleccionar estampillas no era simplemente acumular papeles de colores sino mirar la historia de frente.

"Tenés toda la historia argentina en sellos postales, entonces es mucho más entretenido verla desde esa parte. Tenés un sello de la Primera Junta, del Monumento a la Bandera, de pintores argentinos que reflejaron su época o la primera emisión del Diario El Día", detalla para contagiar su entusiasmo.

A diferencia del coleccionista de figuritas del Mundial, cuya obsesión termina cuando el álbum se completa y el torneo llega a su fin, el filatelista entiende que su objeto de estudio es dinámico y evoluciona a la par del mundo. El último lanzamiento de estampilla del Correo Argentino fue a fines de mayo con la colección Lagos y Lagunas donde se incluyó una imagen de la Laguna del Diamante en Mendoza.

A diferencia de las figuritas del Mundial, la estampilla evoluciona con la historia. A diferencia de las figuritas del Mundial, la estampilla evoluciona con la historia.

Filatelia - Verónica Di Francesco es filatelista - colecciona estampillas y sellos postales
Verónica Di Francesco heredó el álbum de estampillas de su abuela, así conoció este mundo y hoy es la más joven del club en Mendoza.

Verónica Di Francesco heredó el álbum de estampillas de su abuela, así conoció este mundo y hoy es la más joven del club en Mendoza.

"La estampilla evoluciona con la historia y también con las tarifas. Hay estudiosos dedicados exclusivamente a la historia postal que analizan cómo fueron cambiando los valores de los envíos de acuerdo a la inflación y las devaluaciones del país", señala Di Francesco.

En su caso, tras completar el álbum heredado descubrió su propia vertiente: el arte. Hoy se dedica a buscar sellos dedicados a pinturas de autores célebres.

Al rescate de la filatelia para conquistar en las infancias

El coleccionismo tradicional suele percibirse como una actividad solitaria o confinada a personas mayores. En el club mendocino, que funciona en una pequeña oficina ubicada estratégicamente detrás del Correo Argentino, Verónica rompe el molde y aporta su propia impronta generacional.

"Los del club son todos más grandes que yo, son mis tutores, saben un montón y tienen un conocimiento valiosísimo que se va a perder si no se transmite de generación en generación", advierte. A su lado está Rodolfo Colombano, quien desde la infancia se dedica a la filatelia y hoy, jubilado con 72 años, dedica más tiempo a su pasión.

Filatelia - Verónica Di Francesco y Rodolfo Colombano son filatelistas - coleccionan estampillas y sellos postales
Di Francesco junto a Rodolfo Colombano, un experto en filatelia que se dedica sobre todo a conseguir

Di Francesco junto a Rodolfo Colombano, un experto en filatelia que se dedica sobre todo a conseguir "figuritas" postales con "errores".

Ahí es donde la juventud y la profesión de Verónica juegan un rol clave: el de modernizar los procesos a través de las pantallas que hoy dominan el mundo. Aunque Rodolfo, en este caso, menciona que la IA también se metió a este mundo "y ahora tenés que tener muchas más herramientas, más ojos y capacidades para evaluar una estampilla verdadera de una falsa".

De herramientas refiere a las pinzas alemanas que son especiales para la tarea o lupas de todos los tamaños y formas que no pueden faltar en el escritorio de un coleccionista de sellos postales. De este modo se portege la pieza y se preserva su valor patrimonial.

"Yo les enseño a aplicar tecnología, a usar las redes sociales como Instagram para hacer encuestas divertidas sobre cuál es la estampilla favorita o etiquetar gente para conseguir seguidores. Es un verdadero intercambio dinámico entre una generación y otra", afirma.

Cambia el circuito de intercambio y subasta de sellos postales

La tecnología también derribó las barreras del tiempo que antes desgastaban a los aficionados. En la época de nuestros abuelos, conseguir una estampilla específica implicaba meses de cartas de ida y vuelta y una paciencia infinita. Hoy, la inmediatez de las redes sociales transformó la búsqueda y multiplicó los espacios de intercambio, venta y subasta.

Filatelia - Verónica Di Francesco y Rodolfo Colombano son filatelistas - coleccionan estampillas y sellos postales
Uno de los álbumes de sellos postales que está completando Rodolfo Colombano, uno de los filatelistas mendocinos.

Uno de los álbumes de sellos postales que está completando Rodolfo Colombano, uno de los filatelistas mendocinos.

"Ahora con WhatsApp se crean grupos de subasta o de venta directa de sellos postales. Vos ponés que te falta el de San Martín de 1810 con la cara redonda, se coordina y se manda el sobre", relata la filatelista mendocina.

El circuito nacional está tan aceitado que los coleccionistas se reúnen mensualmente en el Café El Tostado de Buenos Aires, arman las cajas para las provincias y las envían a las sedes locales para su distribución.

La estampilla, mucho más que un comprobante de pago postal

Para el lector desprevenido, una estampilla es solo el comprobante de un pago postal. Para el ojo entrenado es una pieza científica y artística única.

"La filatelia es el estudio de los sellos postales. Dentro de una misma emisión podés tener variedades de papel neutro, offset, fluorescente o huecograbado. Los que son fluorescentes se ven con luz UV y tienen otro valor; esto es toda una ciencia", explica Verónica Di Francesco para tratar de mostrar el proceso minucioso de esta actividad tradicional aquí y en el mundo entero.

Esa complejidad y variedad es la que se desplegará este sábado en el Colegio San Luis Gonzaga. La muestra contará con la presencia de eminencias del sector como Miguel Ravignani -reconocido disertante internacional de la plataforma virtual Mi Oficina y autor de libros-, Héctor Di Lalla y Maximiliano Scavolini.

Filatelia - Verónica Di Francesco y Rodolfo Colombano son filatelistas - coleccionan estampillas y sellos postales
Vienen filatelistas de otras provincias a exponer este sábado, de 10 a 14, en el Colegio San Luis Gonzaga de Ciudad.

Vienen filatelistas de otras provincias a exponer este sábado, de 10 a 14, en el Colegio San Luis Gonzaga de Ciudad.

Ravignani, quien viaja especialmente desde Córdoba, exhibirá 8 marcos compuestos por 16 hojas A4 cada uno con material de altísimo valor. Para quienes recién se inician en este fascinante universo de la filatelia, en el encuentro del sábado habrá colecciones temáticas sumamente atractivas y muy visuales.

Se podrán recorrer exhibiciones como "Paletas con historia", que reúne sellos de pintores famosos como Diego Velázquez y Pedro Pablo Rubens; "Faros", un viaje por las estructuras costeras del mundo; y "Minerales de la tierra a la civilización" que conecta las piedras con el desarrollo tecnológico actual.

La numismática que también cuenta la historia

La propuesta no se limita a los sellos postales. La numismática tendrá un rol protagónico, demostrando que las monedas y los billetes guardan tantos secretos como la más grande y completa biblioteca.

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Los coleccionistas de billetes y monedas (numismática) también expondrán el sábado.

Los coleccionistas de billetes y monedas (numismática) también expondrán el sábado.

"Para mí, un centavo de Estados Unidos era una moneda igual a todas del mismo valor", confiesa Verónica entre risas, "pero los numismáticos te muestran que vienen distintas series con una letra minúscula que te indica en qué Estado fue fabricada, algunos tienen álbumes con 50 monedas de un centavo, todas diferentes".

La numismática también abarca billetes de la Segunda Guerra Mundial o de las Invasiones Inglesas, por citar ejemplos de historia universal que se desprende también de esta disciplina.

La filatelia, como un libro abierto

Llevar la muestra a un colegio de la Ciudad de Mendoza fue una decisión. El objetivo de Afinumen es sembrar la semilla del coleccionismo en las nuevas generaciones, aquellas que nacieron en la era del algoritmo y el mensaje instantáneo y que quizás jamás vieron una carta física en sus vidas.

"Hoy casi nadie manda cartas; las comunicaciones se abren en un WhatsApp lleno de abreviaciones de palabras. La filatelia les proponerles otro mundo totalmente distinto", reflexiona Verónica.

Filatelia - Verónica Di Francesco es filatelista - colecciona estampillas y sellos postales
Verónica muestra una estampilla de su colección favorita: el arte.

Verónica muestra una estampilla de su colección favorita: el arte.

La experiencia demuestra que el coleccionismo puede ser una herramienta pedagógica formidable. Di Francesco cita el ejemplo de una profesora de Historia en Córdoba que asiste a las ferias filatélicas para comprar sellos argentinos antiguos que son muy accesibles (cuestan entre $300 y $400).

"Les arma a los alumnos afiches de la Primera Junta con las imágenes de esas estampillas. Los chicos después se acuerdan mucho mejor ese evento porque fijan el conocimiento a través de las imágenes de esas 'figuritas' históricas", asegura.

Concursos para niños y adolescentes que coleccionan estampillas

La filatelia recluta a a las infancias y juventudes en la asociación Juvenex que realiza competencias internacionales donde Argentina es una potencia silenciosa.

Recientemente, 10 argentinos ganaron premios en un prestigioso concurso en Boston, y dos niñas mendocinas de 6 y 8 años se destacaron el año pasado en certámenes nacionales.

Incluso existen proyectos locales innovadores, como el de un joven filatelista que lidera un grupo Scout en Mendoza y utiliza estampillas temáticas de Scouts de todo el mundo para enseñarles a los chicos a clasificar, catalogar e investigar hitos históricos como el Jamboree 2000.

Filatelia - Verónica Di Francesco y Rodolfo Colombano son filatelistas - coleccionan estampillas y sellos postales
Próceres y edificios patrimoniales también son parte de las series de filatelia del mundo entero.

Próceres y edificios patrimoniales también son parte de las series de filatelia del mundo entero.

Para motivar a los pequeños visitantes que se acerquen este sábado, los miembros del club prepararon una sorpresa especial. "Una de las chicas del club va a llevar sobrecitos con estampillas de regalo para los chicos que vayan, para que puedan empezar su propia colección en ese mismo momento", adelanta Verónica Di Francesco.

Saben perfectamente que los gustos de la infancia actual son diversos, por lo que los sobres incluirán temáticas que van desde dinosaurios, cometas y flores hasta ilustraciones de El Principito o Mafalda.

Al igual que con el álbum del Mundial 2026, la clave reside en el entusiasmo del intercambio y el apoyo familiar para que las nuevas generaciones descubran cómo es una estampilla o sello postal, que aunque pueda parecer de otro tiempo hasta hoy mantiene vigencia.

"La idea es que los padres los apoyen y que los chicos puedan crear su propio grupo de intercambio en la escuela. Lo lindo de esto es que muchas veces intercambiamos por el placer de cooperar, no necesitamos plata para hacerlo", concluye la filatelista.

La invitación está hecha: cambiar las pantallas por un rato, afilar la curiosidad y descubrir que la historia del mundo puede caber perfectamente en el rincón de un pequeño trozo de papel perforado.