Mendocinos destacados

Federico Pagano y la historia de Montemar: de una pequeña tienda a otorgar un millón de créditos

Qué piensa uno de los hombres al frente de la icónica empresa y cómo lee lo que vendrá en la Argentina. Las idas y vueltas de una firma que pasó desde el fondo de un negocio a conquistar el mundo de las finanzas digitales. "Nunca ví una relación con el dólar como la que tenemos hoy", asegura

Cuando acabó de procesar las interminables torres de papel, edificadas en medio siglo de vida de su empresa, no sólo se sintió complacido de finalizar la tarea, sino que también entendió - o ratificó- que ahí había algo que lo apasionaba. En 2007, Federico Pagano (39) tuvo que analizar todos y cada uno de los balances de Montemar desde su creación, como un bautismo de fuego para ingresar a sus filas. Era prácticamente repasar la historia entera de la firma familiar. Algo parecido a lo que, 15 años después, busca hacer esta nota.

Sus caminos están ligados. Su padre, Osvaldo Federico Pagano, fue gerente general del proyecto durante 50 años. Conoció a su madre, Ofelia Brugnoli, en febrero de 1968, cuando fue a buscarla a un casamiento y se la llevó consigo a la discoteca Scandal, que estaba de moda por ese entonces. "Mis abuelos no se quedaron muy felices con esa primera aparición de mi viejo", rememora -y se ríe- ante nuestra consulta.

Quince años después nació Federico, quien reeditaría esa suerte de tradición familiar, porque él también conoció a su pareja - María José Sanchez Baca- en una boda. Hoy están casados y tienen tres hijas: Helena (9), María Julia (6) y María Emilia (3). Reparte su vida entre esas cuatro mujeres, el manejo de la empresa, y el deporte, que lo acompañó profesionalmente a lo largo de mucho tiempo, y al que aún hoy dedica buena parte de sus horas.

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Todavía sigue despuntando el amor por el esquí, una disciplina que lo marcó casi desde que era un bebé, y de la que llegó a ser instructor en algunas de las mejores pistas del mundo. Tenía tres años la primera vez que su tío Wenceslao Brugnoli lo animó a deslizarse sobre el el hielo de Las Leñas, y llegó a conocer tanto esas pendientes, que decidió trasladar la prueba a las de Fiss, en Tirol, uno de los nueve estados federados de Austria.

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Pagano contó dos historias a UNO, la suya propia y la de Montemar, que cumplió 64 años entre los mendocinos.

Pagano contó dos historias a UNO, la suya propia y la de Montemar, que cumplió 64 años entre los mendocinos.

"Es que ese fue mi primer trabajo: enseñar a esquiar. Empecé explicando algunas nociones básicas en el Sur; y como otros de los chicos que instruían eran austríacos, me preguntaron si me interesaba viajar, me fueron llevando de alguna manera. Y así terminé trabajando allí, dando clases hasta 2004", contó. Tres años después, este licenciado en Economía por la Universidad Nacional de cuyo comenzó su camino en la empresa familiar, a la cual conduce desde 2019.

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La historia de Montemar: de una pequeña tienda a un millón de créditos

Montemar nació en el fondo de una sedería (con el mismo nombre) ubicada entre calles San Martín y Gutiérrez. Era 1957, y cuatro amigos -emprendedores todos- discutían largamente la idea de lanzar una empresa nueva orientada a los servicios financieros. Entre ellos estaba Humberto Pagano (abuelo de Federico), quien no era empresario, sino viajante. "Representaba a marcas de ropa. Por ejemplo, los guardapolvos 12 de Octubre, si querés una referencia para algunos nostálgicos", aportó el entrevistado.

Sí venían del mundo empresarial sus otros fundadores: Dante Le Donne y Ramón Prats manejaban la sedería que ofició de cuna para la nueva firma. Y Dionisio De Pellegrin trabajaba en el ámbito de la construcción. Formalmente el 1 de agosto de aquel año, terminaron fundando Montemar Compañía Financiera S.A. (aunque tomaría esa denominación recién dos décadas más tarde).

La empresa pasó por casi todas las crisis de la Argentina. Uno de los peores momentos, previsiblemente, fue el de diciembre de 2001 y los inicios del 2002, con la pesificación asimétrica y la salida de la convertibilidad. "Fue una cosa terrible, porque de repente pasamos a deber cuatro veces más de lo que teníamos que pagar originalmente; y al mismo tiempo, ¡a nosotros nos debían cuatro veces menos!", se acuerda el actual gerente, que por ese entonces apenas había llegado a la mayoría de edad.

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La firma nació en el fondo de una sedería (que todavía perdura) ubicada en cales San Martín y Gutiérrez.

La firma nació en el fondo de una sedería (que todavía perdura) ubicada en cales San Martín y Gutiérrez. "Pasó por todas las crisis", según Pagano.

"El patrimonio se tornó negativo. Estábamos virtualmente quebrados bajo todo punto de vista. Pero salimos; gracias a la confianza de inversores y clientes pudimos seguir adelante. Y no sólo eso, yo creo que salimos por algo que hace a la esencia de nuestra tarea, que lo tuvieron los fundadores y ha ido pasando por todos los que formamos parte: es una visión que decide trabajar siempre con prudencia. No hacer cosas de forma vertiginosa, sino de forma inteligente. Creo que por eso es perdurable Montemar, y siento que lo ponemos en práctica todo el tiempo, en cada paso", detalló Pagano.

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Pilas y pilas de documentos en papel

Antes de sumarse al equipo, tuvo que sortear una especie de prueba iniciática. En 2007 debió procesar los balances trimestrales respectivos a casi toda la historia de la empresa. Era un pedido de su padre, quien meses después se convertiría también en su jefe. Se vio ante verdaderas torres de papel -las narradas al principio de este artículo- y la labor le demandó varios meses, porque -precisamente- había que digitalizar todo el bagaje que sólo existía en terreno analógico.

"Trabajaba desde mi casa. Todo, absolutamente todo, lo tenían en papel; entonces era un laburo de hormiga, que había que cargar en la computadora muy de a poco. Pero fue algo muy bueno para hacer las primeras armas y poder interiorizarme", comentó. Todavía estaba afuera de la firma cuando se lo encomendaron, y debió seguir facturando durante casi un año, antes de ser tomado como empleado formal.

"Fue algo de mi viejo, obviamente. Una idea de él. Me enteré algún tiempo después, porque quería que yo entrara a trabajar el 1 de agosto de 2008, que era el mismo día en que había comenzado él, sólo que 40 años antes. Así que medio que lo tejió de esa manera", contó a este diario. Recién cuando el calendario marcó esa fecha, pasó a integrar -él también- los libros de Montemar.

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Pagano mantiene cosas de su padre en la oficina que antes le perteneció a él. Fue Osvaldo quién decidió que recién ingresara a Montemar cuando se cumplieran 40 años desde su propio desembarco en la firma.

Pagano mantiene cosas de su padre en la oficina que antes le perteneció a él. Fue Osvaldo quién decidió que recién ingresara a Montemar cuando se cumplieran 40 años desde su propio desembarco en la firma.

A lo largo de más de 60 años, la empresa siguió consolidándose. El último cuarto de esa historia lo ha tenido, sin dudas, a Federico Pagano como uno de sus protagonistas. Desde aquel chico que leía la documentación en su casa hasta el gerente general y director que es hoy, hubo crecimiento, zozobra y distintas lecturas de la realidad nacional. Pero el proyecto nunca dejó de crecer; y en pleno 2022, ya ha otorgado un millón y medio de créditos, tiene más cien mil clientes y 16 sucursales en distintas provincias. A ellas, se suma la que podría erigirse como estrella del momento: la sucursal digital.

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La sucursal número 17

Así llaman a la oficina digital de la compañía. Se suma a las casas que Montemar tiene en Mendoza, San Juan, San Luis y Córdoba; y en marzo se transformó en la que más vendió entre todas ellas. Es decir, la demanda por vía tecnológica superó a las que ofrecen servicios por los caminos tradicionales. En los meses de abril y mayo el fenómeno no se repitió, pero sí quedó entre las 3 que más operaciones realizaron.

"Es una cuestión lógica. Incluso esperamos a que en cualquier momento supere a todas las otras sucursales juntas", apuntó Pagano. "La gente está completamente amigada con la tecnología, el mundo del home banking está muy extendido y muy popularizado, y nosotros ofrecemos toda la gama de servicios de cualquier banco. No es algo que nos sorprenda, aunque sí nos pone contentos, por supuesto", agregó.

El camino hacia la digitalización comenzó a principios de la década pasada, pero se materializó hace pocos años. En enero de 2019, la firma ofreció sus primeros créditos a través de las plataformas. "No queríamos dar préstamos chiquitos y de poco riesgo, sino que queríamos ir a lo groso de entrada", afirmó el entrevistado. En menos de 3 años, el sistema ya ofrece sacar cualquier tipo de ayuda económica de forma 100% digital. En dos pasos, una persona puede obtener hasta 5 millones de pesos sin moverse de tu casa.

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En 2019, la alianza estratégica con la firma Summit permitió crear Montemar Digital. En marzo de este año, la

En 2019, la alianza estratégica con la firma Summit permitió crear Montemar Digital. En marzo de este año, la "sucursal número 17" fue la que más vendió de todas.

"Todo nació con la idea de crear un Montemar digital, una versión paralela es lo que queríamos. Nos asociamos con Ramiro Soler, con Diego Soler, quien lamentablemente falleció en la pandemia; y con Alejandro Caballero y Diego Navarro. La empresa es Summit (reconocida en el rubro de las finanzas por internet) , y fueron acompañándonos en un proceso que intuíamos muy complejo, pero que sabíamos que teníamos que encarar. En realidad, desde 2011 que lo afrontamos, porque ahí hicimos una gran inversión en algo que se llama "core bancario". Nos anticipamos bastante, haciendo gala de un poco de innovación y otro poco de tradición", afirmó Pagano.

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La Argentina es un mono con navaja

Los claroscuros del país siempre se filtran en la vida de las empresas. Para las grandes y las pequeñas, o para las nuevas y las viejas, la Argentina siempre es un desafío de resistencia y un deber de reconversión constante. Para los hombres de negocios, hay algo que se repite: tormentas de decisiones por delante, que -además- deben tomar ellos mismos, tratando de equivocarse lo menos posible.

Precisamente por eso, porque son potenciales aciertos y errores, es que hacen falta diagnósticos de la realidad. Y no sólo hacerlos, sino también bregar por que sean lo más adecuados posible. A la hora de navegar esos conflictos sin sobresaltos (si fuera factible, o al menos, para hacerlo con pocos) es clave la lectura que hacen los conductores de empresas. Éste punto es lo que hace interesante saber qué hay en la cabeza de Pagano.

"Y bueno, qué te puedo decir. Por ejemplo, nunca he visto algo como lo que está pasando hoy con el dólar. Se hacen muy pocas operaciones, porque realmente no se ha observado jamás un cepo tan asfixiante como éste. El mercado cambiario en su versión formal prácticamente dejó de existir, es muy fuerte", fue su primera respuesta. Rápidamente, se piensa en cómo se extinguieron las casas de cambio alrededor de la calle San Martín, muy cerca de donde respondió esta entrevista.

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Los políticos, las propuestas para dolarizar el país y el perfil liberal de los nuevos candidatos, parte de la charla entre Diario UNO y Federico Pagano, gerente general de Montemar.

Los políticos, las propuestas para dolarizar el país y el perfil liberal de los nuevos candidatos, parte de la charla entre Diario UNO y Federico Pagano, gerente general de Montemar.

"Y la verdad, no sé si dolarizar, como muchos dicen, sea la mejor respuesta. Creo que es un mal remedio, pero tal vez sea el único posible a esta altura del problema. Me pregunto eso, si no será el único camino que nos queda, porque sería la forma de que no se pueda emitir tanto dinero como se viene emitiendo. Básicamente, ese es otro aspecto clave: no llegamos hasta acá por casualidad. Llegamos hasta acá porque la Argentina es un mono con navaja. O quienes la manejan, en realidad y para ser más justos", completó.

En tiempos en que Mendoza exhibe emprendedores que buscan ponerle el pecho a la política -como se vio con claridad en las últimas elecciones-, es imposible no preguntarle qué vio él, sobre todo en su período como presidente del CEM (Consejo Empresario Mendocino): "Creo que varios chocaron contra la mezquindad de los políticos. Hoy, el sector privado y las dirigencias siguen sin entenderse demasiado. Y es una lástima, porque, probablemente, todos buscamos lo mismo".

- ¿Y qué es eso que buscan?

- Que haya menos pobreza, por supuesto.

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