Nuestra tierra siempre ha sido cuna de personalidades y ha ofrecido personalidades en las distintas facetas de la vida social, con proyección fuera de nuestra fronteras. Pero son muy pocos los que han sobresalido en más de una actividad. Este es el caso del mendocino destacado Franco Pandolfino, un joven deportista y empresario del rubro agrícola. Fue campeón de motociclismo en Brasil y junto a su familia maneja una empresa de cultivo y exportación de ajos con presencia en el mundo.

Franco Pandolfino tiene 29 años -cumplirá los 30 en agosto- y viene del seno de una familia muy unida y amante del deporte. Su papá Jorge es judoca de alma, y promotor de boxeo. Su mamá, Claudia Ojeda, es voleibolista y aún juega en los torneos de la Federación Mendocina de Vóleibol. Él y sus hermanos han practicado también judo y otros deportes.

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Los logros del joven polito mendocino Franco Pandolfino trascienden las fronteras de Mendoza y Argentina.

Los logros del joven polito mendocino Franco Pandolfino trascienden las fronteras de Mendoza y Argentina.

"Somos una familia muy unida y deportista y nos hemos acompañado siempre, tanto en lo deportivo como en lo empresarial. Somos una empresa familiar y trabajamos en la producción del ajo y la cebolla", presentó a su círculo íntimo Franco, donde es el hijo del medio de tres, donde están Luciano, de 32 años, y el "benjamín", Renzo, de 22.

La mayor exposición de Franco en los medios, es actualmente por sus logros deportivos, aunque no deja de lado su trabajo. "Para mi hoy en día, estar corriendo profesionalmente es algo que me hace sentir en mi máxima felicidad… Siento que estoy haciendo lo que más me apasiona en la vida", declaró respecto al motociclismo, donde actualmente compite en nuestro país y en Brasil, donde ya se consagró campeón en la primera temporada en que participó.

La primera pasión: el deporte

"Arranqué desde muy chico practicando judo, ya que mi papá lo practicó desde muy chico (fue presidente de la Federación Mendocina de Judo) y ese fue el deporte que nos forjó a mí y mis hermanos. Luego pasamos al Club Mendoza de Regatas. Ahí me metí en el mundo de la competencia, desde los ocho años, estuve en la selección argentina, entrené en el CENARD con chicos como Agustín Remuiñan y otros chicos de Mendoza", recordó el mendocino que vive en Las Heras.

Luego de los tatamis, Franco descubrió la adrenalina de los deportes mecánicos y la magia de montar un vehículo de dos ruedas. "El tema de las motos comenzó ya de más grandes, en 2015, cuando comencé a practicar enduro, y en 2019 arranqué con las motos de pista. Me compré una Yamaha YZF R6, estuve tres meses aprendiendo en la calle, y ahí me invitaron a hacer un track day (día de pista para novatos), me gustó muchísimo, y nunca más salí de la pista", destacó Pandolfino, que agregó para aclarar: "Muy rara vez ando en la calle, entreno y corro sólo en la pista".

Siguiendo una línea temporal, llegó el momento que iba a marcar su destino deportivo. "En noviembre del 2019, fui a un track day en Termas de Río Hondo, y ahí tuve mi primera caída importante, en la segunda vuelta del fin de semana, y mi papá dijo “listo, vámonos…”. Y yo le dije, ¿Cómo vámonos, si recién estoy empezando? Seguí corriendo, empecé a mejorar los tiempos y me di cuenta que realmente es el deporte que me encanta y me apasiona", confesó.

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Tras el accidente del año pasado en Villicum, esta vez Pandolfino festejó en el circuito sanjuanino, ganado en su categoría en el torneo local.

Tras el accidente del año pasado en Villicum, esta vez Pandolfino festejó en el circuito sanjuanino, ganado en su categoría en el torneo local.

Debut y coronación como campeón

El bichito de la pasión motoquera ya lo había inoculado, y así continuó: "Ya en diciembre de ese año (2019), un chico de Río Hondo me propuso ir a correr a Brasil. En el 2020 corrí en la categoría Supersport Escola 600, donde debuté y salí campeón. En el 2021 pasé a la categoría Sprint, también en 600cc y en Brasil, y en agosto estaba liderando el campeonato. Pero en septiembre tuve el accidente en Villicum (San Juan) en un entrenamiento".

Sobre la dolorosa experiencia que lo paró por un tiempo, Franco recordó: "Ahí me fracturé la pelvis, pero a los tres meses ya estaba entrenando y corriendo en Brasil, para cerrar el año, ya sin chances de pelear el campeonato, pero poder terminar la temporada con el equipo y a vencer el miedo del accidente".

Sobre el presente, el retorno del piloto mendocino es promisorio. "Este año arrancamos con todo, firme, y en la primera etapa del campeonato me dijeron que me iban a subir de nivel, y ya estoy en la división máxima de los 600cc., categoría Pro, justamente por los tiempos que hice en las últimas fechas del torneo del año pasado. Esto me tomó de sorpresa, y me exige más, para estar a la altura de otros pilotos con más experiencia", dijo el ganador del premio Huarpe 2021 en motociclismo.

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En el lugar soñado. Gracias a un wild card, Franco pudo participar de una competencia en el circuito de Losail, Qatar, escenario de la Fórmula Uno y el MotoGP.

En el lugar soñado. Gracias a un wild card, Franco pudo participar de una competencia en el circuito de Losail, Qatar, escenario de la Fórmula Uno y el MotoGP.

Las buenas actuaciones de Franco ya tomaron reconocimiento internacional, y así le llegó, vía wild card una experiencia única. "Me invitaron a correr a Qatar este primer semestre y tuve la oportunidad de probarme en una pista como la Losail, donde se corre la Fórmula 1, el MotoGP, y fue una experiencia increíble, corriendo de noche, Una locura, algo inexplicable".

"Cuando volví a Argentina, entrené algo en Mendoza y fui a correr a Villicum (san Juan) y tuve un gran resultado, ya que salí primero. El fin de semana siguiente fue a las Termas de Río Hondo de nuevo, así que estoy andando mucho en pista, haciendo mucho entrenamiento, además de mi trabajo, que me ayuda a poder practicar este deporte apasionante", agregó Pandolfino.

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Con los pies en la tierra. La familia Pandolfino tiene tradición en la producción, empaque y exportación de ajos, y Franco hace años que está involucrado en este negocio internacional.

Con los pies en la tierra. La familia Pandolfino tiene tradición en la producción, empaque y exportación de ajos, y Franco hace años que está involucrado en este negocio internacional.

De las pistas a los surcos y las aduanas

La familia Pandolfino maneja exitosamente un negocio que, en nuestro país tiene muchos altibajos, y es el de la agroexportación. "Nosotros tenemos una empresa familiar, nos dedicamos al ajo y a la cebolla, principalmente. Somos productores y empacadores, algo a lo que mi papá se dedica desde hace 32 años, y en 1997, mi papá se extendió a Brasil. Nosotros con mi hermano Luciano, en 2015 abrimos una empresa en Chile, donde trabajamos más con la cebolla. Así que estamos en Mendoza, Brasil y Chile, dijo con orgullo el también joven empresario.

"Mendoza es un lugar ideal para cultivar ajo, uno de los principales cultivos. Con nosotros trabajan muchas familias, tanto en el galpón como en el campo y es algo muy lindo poder dar esa oportunidad de trabajar a tanta gente. Exportamos a muchos países, principalmente a Brasil, y también a Estados Unidos, Centroamérica, a Europa en algunas oportunidades y Taiwán. Desde Chile también exportamos a Brasil, Estados Unidos, o Canadá", enumeró el rubio mendocino.

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Franco y su hermano Luciano extendieron los negocios familiares a Chile, y desde allí exportan cebollas al mundo.

Franco y su hermano Luciano extendieron los negocios familiares a Chile, y desde allí exportan cebollas al mundo.

Consultado sobre el ríspido tema de las exportaciones del campo en nuestro país, Pandolfino confirmó que "sí, es muy difícil exportar desde nuestro país. Hay muchos factores, pero principalmente por la informalidad del dólar", explicó.

La inteligente jugada estratégica comercial de la familia de productores está ampliamente justificada al haber abierto su sucursal en Chile, donde producen cebolla. "Chile tiene las puertas abiertas a todo el mundo, y es todo mucho más práctico. Lógicamente también tiene sus dificultades, pero allá se puede trabajar más ordenado. Al tener un solo dólar, Chile es más competitivo en los precios en los distintos productos en general", destacó para concluir Franco Pandolfino, quien sabe manejar bien, tanto una moto de carrera en pistas, como los complicados negocios de la exportación agrícola de nuestra tierra.

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