La alimentación está viviendo una de sus mayores transformaciones en décadas. Las nuevas Guías Alimentarias para los Estadounidenses 2025-2030 reconfiguraron la clásica pirámide nutricional, colocando a las proteínas como eje central y relegando los carbohidratos refinados y los alimentos ultraprocesados que durante años dominaron las recomendaciones de salud pública.
Este cambio viene acompañado de un mensaje muy claro: para mejorar la salud y bienestar, prioriza alimentos enteros, ricos en nutrientes, y no las opciones empaquetadas, cargadas de azúcar y aditivos.
¿Por qué las proteínas importan para tu salud y bienestar?
Las proteínas juegan un papel central en funciones clave del organismo: ayudan a construir y reparar tejidos, mantienen la masa muscular y sostienen niveles estables de energía. Con las nuevas recomendaciones, sugiere que una ingesta mayor puede ser beneficiosa para muchas personas, siempre dentro de un patrón de alimentos variados.
Expertos mencionan que alejarse de alimentos ultraprocesados con azúcares añadidos, otra prioridad de las nuevas guías, también puede tener un impacto positivo en la salud y bienestar general, al reducir riesgos asociados a enfermedades crónicas.
Nueva pirámide alimentaria: ¿qué cambia en las recomendaciones?
La vieja pirámide que muchos recuerdan fue reemplazada por una versión más funcional que pone énfasis en la calidad de los alimentos, no solo en las porciones:
- Proteínas de alta calidad ahora aparecen como un componente clave de cada comida, recomendando entre 1,2 y 1,6 gramos por kilo de peso corporal, por encima de las recomendaciones anteriores.
- Las guías instan a evitar alimentos ultraprocesados, especialmente los muy salados o azucarados, y bebidas con azúcar añadida.
- El azúcar añadida se señala como algo que mejor evitar por completo, destacando que no hay una cantidad segura que pueda considerarse “saludable”.
- También se promueven las grasas saludables de alimentos reales como aceite de oliva, frutos secos, pescado, y charlas sobre lácteos y carnes de calidad.
Este enfoque enfatiza alimentos nutritivos sobre ingredientes aislados y lleva a la práctica la idea de que comer bien es la base para una vida saludable.
Fuentes: Gobierno de Estados Unidos.



