La historia de Rita y Juan Manuel Ramírez (35) es la representación perfecta del lugar oscuro al que las drogas pueden llevar a una persona. Pasaron de ser personas trabajadoras y universitarias a la mujer estar desaparecida y el hombre sospechado de cometer el crimen de su madre adoptiva. La historia que develó la muerte de la mujer que fue detectada en un barrio privado en El Challao el domingo pasado.
El nexo entre la brasileña desaparecida en un zanjón y el acusado por el crimen de una mujer en El Challao
El supuesto crimen de una mujer en un barrio privado en El Challao destapó una historia de su hijo adoptivo vinculado a otros incidentes policiales
La escena que encontraron los policías el domingo en la casa de Silvia Susana Rodríguez (74), en el barrio Cerro de la Capilla (El Challao), era desoladora. La mujer estaba muerta y tapada con una sábana en la habitación. En otro sector estaban su hijo adoptivo, Juan Manuel Ramírez, con su nueva pareja, Noelia Valeria Orellano (37), alrededor de una mesa con restos de cocaína. Estaban intoxicados.
Ante la dantesca situación y la vaguedad en la explicación del hombre, ambos quedaron detenidos. La principal sospecha es que cometieron el crimen de la mujer en busca de intentar vender sus pertenencias para consumir más drogas. Aunque la fiscal de Homicidios Claudia Ríos todavía no ha definido si son imputados.
No sería la primera vez que la adicción a la cocaína atraviesa la vida de Juan Manuel Ramírez. Sus antecedentes penales tienen mucho que ver con eso, aunque con otra mujer como compañera: Rita, la brasilera que buscan en el canal Cacique Guaymallén desde fines del año pasado.
El sospechoso del crimen y Rita
Juan Manuel Ramírez había terminado el colegio secundario y comenzó a trabajar como electricista. Tenía labores en algunos barrios privados. Rita De Cassia Floriani, había nacido hace 54 años en Florianópolis, terminó la universidad y se radicó en Mendoza. El camino de ambos se cruzó no sólo por el amor, sino también por las drogas.
Para fines de 2023, el 21 de diciembre concretamente, ambos fueron atrapados robando placas de bronce el cementerio de Capital. Un empleado los descubrió y fueron detenidos. Un mes después, el hombre fue condenado a un mes de prisión y quedó libre. La brasilera Rita De Cassia nunca llegó a juicio porque las autoridades judiciales no lograron ubicarla en el teléfono celular que había dejado como contacto, así como en el domicilio que propuso.
No fue tampoco tan necesario, porque un mes después ambos volvieron a ser encontrados. Esta vez, robando en el cementerio de Godoy Cruz. Casi calcado al caso anterior, Juan Manuel Ramírez fue condenado en marzo de 2024 a 5 meses de prisión, mientras que la mujer dejó de presentarse en la Justicia y quedó con un pedido de comparendo y captura.
La vinculación del sospechoso del crimen con dos ahogamientos
Desde entonces, la próxima novedad respecto a Rita De Cassia fue a fines del año pasado, cuando fue arrastrada por el agua del Zanjón de los Ciruelos. Debajo del puente ubicado en calle Las Moreras y Cipolletti, tanto Rita como Juan Manuel Ramírez se encontraban viviendo, muchas veces con personas que se sumaban para drogarse.
Hasta el día de hoy, el cadáver de Rita no fue encontrado pese a los intensos rastrillajes que han realizado las autoridades. Pero con la detención del hombre por el crimen en El Challao, algunos investigadores comenzaron a preguntarse si no pasó algo más que un accidente.
De hecho, el 21 de enero de 2024 ocurrió algo similar. Juan Manuel Ramírez se encontraba con un amigo, Juan Pablo Salinas, drogándose debajo de ese puente. El agua tuvo una crecida y el último fue arrastrado por la corriente. Pese a intensos operativos a lo largo de todo el canal Cacique Guaymallén, nunca fue encontrado. Ramírez declaró dos versiones contrapuestas en ese expediente -la primera vez negó que estaba con el hombre consumiendo cocaína en el lugar- por lo que fue condenado a una pena menor por falso testimonio.
La desaparición de Rita De Cassia y la nueva detención de Juan Manuel Ramírez por el presunto crimen de su madre adoptiva no deja de evidenciar la situación cuasi lumpen a la que pueden llegar a hundirse personas con problemas de adicción a las drogas.






