Ignacio Heinze, sobrino del histórico jugador de fútbol Gabriel Heinze, regresó a Mendoza a un año del accidente que le costó la amputación de su pierna izquierda y se reencontró con los médicos del Hospital Central que le salvaron la vida.
Ignacio Heinze cumplió la promesa de volver con su prótesis al Hospital Central a un año del accidente
Ignacio Heinze sufrió un accidente en diciembre de 2024 en Ruta 7. Le amputaron la pierna izquierda. Un año después regresó con su prótesis para agradecer al equipo médico
El santafesino de 29 años chocó en diciembre de 2024 cuando iba junto con su novia. La mujer conducía en dirección a Mendoza por la Ruta 7. La conductora perdió el dominio del vehículo y terminó volcando sobre el cantero central a la altura del kilómetro 890, en el departamento de La Paz.
La joven no sufrió heridas de gravedad. Pero Nacho Heinze llegó al hospital Perrupato primero y luego al Central con fractura de fémur, peroné y cadera, que resultaron en la amputación de su pierna izquierda.
A un año del accidente, Heinze cumplió una promesa que le había hecho al equipo médico: ingresó por las puertas del hospital con la prótesis y caminando, a modo de agradecimiento.
El emotivo reencuentro
En las redes del Hospital Central publicaron que Nacho volvió, no como paciente, sino cumpliendo una promesa: "Regresar caminando, con una sonrisa y el corazón lleno de gratitud, a cada uno de los espacios que lo albergaron durante más de 20 días de internación".
En medio de la internación, como suele suceder con los excelentes trabajadores del hospital público, Heinze creó vínculos que ahora les llama "amigos". Es decir, al personal médico, de enfermería, kinesiología y "tantos otros equipos que, con compromiso, amor y empatía, hicieron posible que hoy esté de pie, avanzando hacia una vida plena, con una nueva realidad, pero también con proyectos, sueños y objetivos que lo definen".
"Abrazos, lágrimas, sonrisas y un sinfín de anécdotas marcaron esta visita que reconforta profundamente a quienes se dedican a la salud. Porque en momentos como este, cada esfuerzo, cada guardia, cada palabra de aliento y cada gesto humano cobran sentido. Hoy, ese resultado tiene nombre y rostro, y lo pudimos ver y abrazar", explicaron desde el Central.
Y continuaron: "Queremos agradecer especialmente a Nacho y a toda su familia, que viajaron desde Entre Ríos y Rosario hasta Mendoza, simplemente para decir gracias. Para compartir desde otro lugar, ya no como paciente, sino como amigo, con quienes cuidaron su salud y lo acompañaron en uno de los momentos más difíciles de su vida".
"Historias como la de Ignacio nos recuerdan que la medicina también se construye con amor, empatía y humanidad. Y que, muchas veces, el mayor reconocimiento es volver a verlos caminar", concluyeron.
El mensaje que había publicado Ignacio Heinze anteriormente
El 10 de diciembre del año pasado, a un año del accidente, Ignacio Heinze escribió un largo mensaje en sus redes sociales. "Un año de otra vida, de otra forma de vivir, de otra imagen, de otra cosa totalmente inimaginable", lleva por título su publicación.
El joven aseguró que desde ese día comenzaron a "suceder muchos milagros para que este pibe siga acá". "Milagros que también son personas que fueron y siguen apareciendo en mi vida", continuó.
"Una historia que comenzó con el objetivo de disfrutar 4 días libres en Mendoza que hizo que comience otra historia... o puede ser otro capítulo", escribió.
"No voy a decir que todo es lindo porque la clave es entender que hay cosas que no se pueden volver hacer nunca más", dijo.
Cosas, según advirtió, que eran las que lo destacaban -el joven es preparador físico- y te hacían ser ese "Nacho".
"Cuando te das cuenta duelen y mucho. Solo queda por decir gracias a muchos que siempre estuvieron ahí. Algunos se alejaron y otros se acercaron y otros siguieron estando... Gracias!", continuó.
Luego, continuó: "Es una batalla diaria desde que te levantás y pensar si vas saltando al baño o caminando (pero antes de eso hay que ponerse esa cosa nueva que tenés -por la prótesis-".
"No hay que pensarla mucho eh.. ponete eso o saltá.. pero no te quedes ahí quieto porque estamos al horno compañero. De eso se trata de ver la vida así, de vivir con una pierna y no sin una", concluyó.









