La historia de esta reliquia hace que Mendoza no fuera solo una base logística del Ejército Libertador, sino una instalación política, simbólica y humana de hechos sanmartinianos memorables, donde se pensó el proyecto emancipador y se defendieron sus símbolos. De hecho este objeto custodiado en Mendoza es la prueba de un rol central que tuvo la provincia en la independencia.
Este objeto es una reliquia que acompañó la hazaña libertadora, nació y se forjó en suelo mendocino, se trata de la Bandera del Ejército de los Andes. Este paño que cruzó la cordillera junto al Ejército Libertador y represento nada más y nada menos que la idea emancipadora del General, está custodiada en Mendoza, una provincia que tuvo un rol central.
Mendoza: la provincia argentina que custodia entre sus paredes una reliquia de San Martín
La Bandera del Ejército de los Andes Estuvo presente en Chile durante la Campaña Libertadora, después al partir para el Perú, San Martín la dejó en custodia al gobierno de Chile. Más tarde, O’Higgins la entregó a una dama chilena y en 1823 fue traída a Mendoza por el Coronel Manuel Corvalán y depositada en el Templo de San Francisco.
Hoy en día después de haber atravesado traslados, batalla e incluso catástrofes, su presencia parece un verdadero milagro, aunque el paso del tiempo si se le nota. Tiene colores apagados, con signos de desgaste en su tela y bordado, las piedras que supieron adornarla en alguna época tampoco están. Sin embargo, sigue teniendo una imagen gloriosa.
Antes de que fuera resguardada en Mendoza atravesó un camino complejo porque tras quedar en Chile, fue recuperada en el año 1923 y volvió a ser trasladada y perdida varias veces. De hecho, trágicamente el peor momento que vivió este emblema fue el terremoto de 1861, ya que al destruir gran parte de Mendoza su paño quedó escondido entre los sucios escombros.
De esta forma, miles de historias y leyendas hubo en torno a ella, pero más allá de todo logró sobrevivir prioritariamente de forma silenciosa y resguardada en una provincia que fue central para el cuidado de uno de los símbolos más potentes y vivos de la independencia y del propio General José de San Martín.






