¡No lo sabía!

Los colores que están presentes en los semáforos de la ciudad y pocos saben el por qué ni para qué sirven

Seguro has notado que los semáforos de todas las ciudades funcionan bajo el código de colores rojo, amarillo y verde. Pero ¿qué significa y por qué es así?

Editado por Martina Baiardi
baiardi.martina@diariouno.com.ar

En los espacios urbanos hay miles de objetos y cosas que están presentes en cualquier punto y pocos nos preguntamos para qué sirven o por qué están allí. En este caso, uno de los más comunes y vistos es una estructura de color amarillo con 3 faroles redondos que combina un código de colores para un momento determinado: los semáforos.

Como la mayoría del mobiliario urbano que conforma las áreas comunes de la ciudad, aporta muchos beneficios. Los semáforos, por ejemplo, ayudan en temas de seguridad del peatón y de los conductores.

Los colores que están presentes en los semáforos de la ciudad y pocos saben para qué sirven

El color amarillo apareció en 1920, luego de la invención del auto y la instalación de semáforos en las calles urbanas.

¿Alguna vez te has puesto a pensar sobre el origen del uso del verde, amarillo y rojo en los semáforos que están en todas las ciudades y lugares del mundo? La realidad es que aunque pueda parecer una elección de colores al azar, el uso de estos tonos en los semáforos viene de una antigua estrategia de comunicación utilizada incluso mucho antes de que los autos llegaran a la ciudad.

El uso del rojo, amarillo y verde se remonta a los ferrocarriles para enviar señales fácilmente interpretables a larga distancia. El rojo, por un lado, comúnmente se asocia al peligro y la alerta, por eso se lo adoptó para la detención.

El verde es un tono que contrasta con los otros dos colores; entonces, quedó asociado a que se puede avanzar con seguridad. Por último, el amarillo funciona como transición ya que al ser llamativo y reconocible, no es confundible con la alerta para frenar, pero pide una reducción de la velocidad.

En 1865 los trenes recibían señales escritas de “stop” y “siga” a través de un semáforo “de brazos” horizontal, que a la noche eran representadas por una luz roja y otra verde.

Cierto es que más allá del significado de su código de colores, la ubicación de los mismos es puramente estratégica: el rojo estará por encima de todo, seguido por el amarillo y finalmente por el verde. Esta elección es para ayudar a quienes tengan dificultades para distinguirlos o en casos de baja visibilidad.

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