Cuando los científicos intentan proteger un ecosistema, las soluciones aparentemente más simples pueden desencadenar consecuencias inesperadas. Eso ocurrió en la Isla Marion, un remoto territorio subantártico perteneciente a Sudáfrica, donde un intento por controlar una plaga terminó provocando una de las mayores crisis ecológicas.
Llevaron 5 gatos para salvar una isla de las ratas: 77 años después, los felinos arrasaron con las aves nativas
Tras erradicar los gatos, los ratones proliferaron y ahora amenazan a las aves de la Isla Marion, impulsando un nuevo proyecto de control con veneno en 2026.

En 1949, una estación meteorológica instalada en la isla llevó cinco gatos domésticos con el objetivo de controlar una creciente población de ratones que afectaba las instalaciones. La idea era utilizar un depredador natural para reducir una plaga. Sin embargo, los felinos encontraron un ecosistema sin defensas frente a ellos y, con el paso de las décadas, transformaron por completo el equilibrio de este territorio.
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Isla Marion en alerta: la plaga de ratones que devora el ecosistema y sus aves
Los gatos comenzaron a reproducirse sin control y pasaron de ser animales domésticos a convertirse en una población salvaje. Al no tener depredadores naturales, llegaron a alcanzar cerca de 2.000 ejemplares en la década de 1970. Pero el problema no fueron los ratones. Los felinos descubrieron que las aves marinas eran una presa mucho más fácil.
La Isla Marion era un refugio de numerosas especies de aves que habían evolucionado durante miles de años en ausencia de mamíferos depredadores terrestres. Especies como los petreles y el albatros errante construían sus nidos en el suelo o dentro de madrigueras, por lo que no tenían comportamientos de defensa frente a un cazador como el gato doméstico.
La plaga de ratones en la isla que amenaza a las aves tras erradicar gatos
La situación obligó a implementar uno de los programas de erradicación de gatos más complejos realizados hasta ese momento. En 1977 comenzó una estrategia que combinó diferentes métodos, incluido el uso del virus de la panleucopenia felina como herramienta de control biológico y campañas intensivas de captura y caza nocturna. Después de años de trabajo, el último gato fue eliminado de la isla en 1991.
Pero la historia de esta isla todavía tenía otro capítulo. Tras la desaparición de los felinos, los científicos descubrieron que los ratones introducidos originalmente también representaban una amenaza para el ecosistema. Sin depredadores que los controlaran, comenzaron a atacar huevos, polluelos e incluso aves adultas heridas, afectando nuevamente a las especies nativas.
Por eso, en 2026 las autoridades sudafricanas desarrollaron un ambicioso proyecto para eliminar los roedores de la isla. El plan contempla la utilización de helicópteros equipados con sistemas de navegación GPS para distribuir cebos con veneno por toda la superficie del territorio, una técnica utilizada en otras islas del mundo para erradicar especies invasoras.
En pocas palabras
- La introducción de gatos en la Isla Marion para controlar ratas provocó la extinción de aves marinas.
- La erradicación de gatos en 1991 llevó a la proliferación de ratones, amenazando nuevamente el ecosistema.
- Sudáfrica implementará en 2026 un plan de control con veneno para eliminar los roedores de la isla.