En abril de 2025, el horror se desató en la localidad de Imperatriz, Brasil, cuando una mujer ejecutó un crimen con una frialdad absoluta: Jordélia Pereira Barbosa, una esteticista de 35 años, fue detenida como la principal sospechosa de enviar un huevo de Pascua envenenado a la nueva pareja de su exmarido, provocando la muerte de dos niños de 7 y 13 años.
La Yiya Murano de Semana Santa: la ex de su novio mató a sus hijos con huevos de Pascuas envenenados
El crimen ocurrió en Semana Santa de 2025. Viajó 400 kilómetros y usó pelucas para ocultar su identidad. Los niños murieron tras comer el huevo envenenado

Envenenó y mató a los hijos de la nueva novia de su ex con huevos de Pascuas.
La investigación policial reveló que el ataque fue motivado por celos y venganza, luego de que el padre de los hijos de la acusada rehiciera su vida sentimental. Según las pericias, la mujer planificó el hecho de manera minuciosa, incluyendo un viaje de cientos de kilómetros y el uso de identidades falsas para evitar ser rastreada por los investigadores.
Semana Santa y un crimen atroz: pelucas, disfraces y un nombre falso
La reconstrucción del caso determinó que la acusada recorrió 384 kilómetros en micro desde Santa Inés hasta el lugar del crimen. Las cámaras de seguridad de una chocolatería la captaron comprando el producto usando una peluca negra y anteojos de sol para ocultar su identidad.
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Para eliminar sus huellas, Barbosa se hospedó en un hotel bajo el nombre de "Gabrielle Barcelli" y presentó credenciales falsas de una empresa gastronómica. Al momento de su captura, la policía encontró en su bolso dos pelucas y restos de chocolate en bolsas térmicas, pruebas que complicaron seriamente su situación procesal.
Desenlace fatal: los niños murieron tras comer el huevo de Pascuas
El huevo de Pascuas llegó al domicilio de las víctimas por mensajería con una nota que decía: “Con amor, para Mirian Lira. Felices Pascuas”. Minutos después de la entrega, una misteriosa llamada telefónica preguntó si el paquete había llegado, cerrando la comunicación con una frase premonitoria: “Ya sabrás quién soy”.
Luis Fernando, el niño de 7 años, fue el primero en sufrir los efectos tóxicos y falleció a las pocas horas. Su hermana, Evely Fernanda (13), luchó por su vida durante cinco días en terapia intensiva antes de morir.
Actualmente, Barbosa permanece bajo prisión preventiva tras ser imputada por doble homicidio calificado por el uso de veneno y acechanza. Mientras se esperan los resultados finales de las pericias toxicológicas para determinar la sustancia exacta utilizada, la mujer continúa bajo custodia a la espera de un juicio, que promete una de las penas más altas del código penal brasileño.