El Santuario de Elefantes de Brasil confirmó que el gobierno le restableció la licencia para recibir nuevos animales, luego de las dudas que surgieron tras la muerte de Pupy y Kenya, las africanas que viajaron hasta el Mato Grosso desde Buenos Aires y Mendoza.
El Santuario de Elefantes de Brasil recuperó la licencia tras la muerte de la elefanta mendocina Kenya
La suspensión de la licencia del Santuario de Brasil fue para revisar las condiciones y si hubo responsabilidad en la seguidilla de muertes de elefantes
De esta manera, las autoridades brasileñas que hicieron la revisión en el santuario para conocer las condiciones de vida de los elefantes, además de los protocolos aplicados en casos de enfermedades, aseguraron que no hay riesgo para la vida de los animales en ese lugar.
Esto se conoció a través de un comunicado emitido por el mismo Santuario de Elefantes en sus redes: "El Santuario recibió con felicidad y tranquilidad la noticia del restablecimiento de la licencia para recibir nuevos elefantes, así como el reconocimiento de la inexistencia de un riesgo para la salud".
"La decisión fortalece la capacidad técnica de nuestro trabajo, valida la transparencia y la ética que guían todas nuestras prácticas y procedimientos diariamente", añadieron en la publicación.
Determinaron que los elefantes del Santuario de Brasil no están en riesgo
La revisión en el santuario del Mato Grosso comenzó a principios de enero, luego de la última muerte ocurrida el 16 de diciembre de 2025, nada más ni nada menos que de la elefanta Kenya, la última que quedaba en Argentina y que fue trasladada en un gran operativo desde Mendoza en julio del año pasado.
Solo estuvo allí 5 meses, en los que pudo recorrer libremente la selva que el santuario le brinda, pero con dolencias que tenía hacía tiempo como consecuencia de los más de 40 años en los que estuvo en cautiverio. La causa de su muerte habría sido por tuberculosis, además de descubrir en el adelante de necropsia otras patologías que tenía.
Lo llamativo fue que esta muerte ocurrió poco más de un mes después de la de Pupy, la otra africana que había llegado al santuario en abril de 2025 desde el Ecoparque de Buenos Aires. Eran las únicas elefantas de su especie allí, ya que el resto son asiáticas y están en recintos separados.
"Siempre actuamos con responsabilidad, compromiso con las autoridades responsables y respeto absoluto a los protocolos requeridos", señalaron tras restablecerles la licencia para recibir nuevos elefantes.
Las autoridades del Santuario de Brasil: "Así seguimos en forma de cumplir nuestra misión: llevar a casa elefantes y ofrecerles una vida más digna, con bienestar, atención especializada y un ambiente seguro. Realmente apreciamos a todos los que apoyan y creen en nuestro trabajo. Juntos, nos mantenemos fuertes".






