Fauna silvestre

Biodiversidad: intensifican esfuerzos para salvar de la extinción a la ranita del Pehuenche

Encaran en el Ecoparque y en territorio malargüino programas de conservación para proteger a una de las especies más amenazadas del mundo

La biodiversidad de Mendoza enfrenta uno de sus desafíos más críticos en las altas cumbres de Malargüe. La Alsodes pehuenches, conocidos popularmente como la ranita del Pehuenche, se encuentran en una situación de vulnerabilidad extrema y encaran distintos programas para su preservación.

Esta especie, que habita exclusivamente en una pequeña franja de arroyos permanentes en la zona del Paso Pehuenche, ha visto reducida su población de manera drástica en la última década.

La crisis no es nueva, pero las cifras siguen siendo preocupantes. Según registros históricos de la región, la ranita del Pehuenche llegó a perder hasta 40% de su población total en un periodo corto, debido principalmente a la degradación de su hábitat natural por la construcción y pavimentación de rutas, sumado al impacto del cambio.

Este anfibio, único en el mundo, depende de condiciones hídricas muy específicas que se han visto alteradas por la intervención humana y las sequías prolongadas.

Ranita del Pehuenche
La ranita del Pehuenche.

La ranita del Pehuenche.

El Ecoparque como refugio y esperanza con la ranita del Pehuenche

Ante este escenario, la Dirección de Biodiversidad y el Ecoparque de Mendoza han consolidado un programa de conservación ex situ (fuera de su hábitat) que busca garantizar la continuidad de la especie. Actualmente, técnicos y especialistas trabajan arduamente en el mantenimiento de una colonia de seguridad dentro del Ecoparque.

“Seguimos trabajando en la conservación de la ranita del Pehuenche, manteniendo ambientes controlados que replican su hábitat natural para fomentar su estudio y protección”, informaron desde el Gobierno de Mendoza. Estas tareas incluyen el monitoreo constante de la calidad del agua y la alimentación de los ejemplares rescatados, con el objetivo final de una posible reintroducción o refuerzo de las poblaciones silvestres.

Biodiversidad y trabajo en el territorio con la ranita del Pehuenche

El esfuerzo no se limita a las tareas de laboratorio. En Malargüe, la comunidad y los organismos ambientales mantienen una vigilancia activa sobre los arroyos donde la ranita aún sobrevive. Los especialistas locales enfatizan que la protección de las vertientes es fundamental, ya que cualquier alteración en el flujo del agua puede significar la desaparición de toda una colonia de renacuajos.

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En El Pehuenche vive la ranita, un anfibio único en el mundo que depende de condiciones hídricas muy específicas que se han visto alteradas por la intervención humana y las sequías prolongadas.

En El Pehuenche vive la ranita, un anfibio único en el mundo que depende de condiciones hídricas muy específicas que se han visto alteradas por la intervención humana y las sequías prolongadas.

La ranita del Pehuenche es considerada una especie de "paraguas": protegerla a ella implica proteger todo el ecosistema de humedales de altura, esenciales para la regulación hídrica de la provincia.

Desafíos a futuro

A pesar de los avances en el manejo de la especie en cautiverio, el futuro de la ranita sigue dependiendo de la preservación de su hogar natural. Los expertos coinciden en que la mitigación del impacto humano en el Paso Pehuenche y la restauración de las zonas afectadas son las únicas vías para que este pequeño anfibio deje de estar al borde de la desaparición definitiva.

Fuentes: Prensa Gobierno de Mendoza, Ser y Hacer de Malargüe y Archivo Diario UNO