Informe nacional

El Niño se instala en Mendoza y ya hay dos semanas de octubre bajo la lupa

El último boletín hidrometeorológico nacional confirma la permanencia de El Niño durante toda la primavera. El pronóstico y el agua para el riego

El más reciente boletín hidrometeorológico -publicado el 24 de septiembre- confirma la permanencia de la fase cálida del fenómeno -que presenta un 100% de probabilidad de permanencia durante el trimestre primaveral-y pone el ojo sobre un período específico: entre el 6 y el 19 de octubre se prevé una señal de mayor humedad en Mendoza.

El dato surge de la perspectiva subestacional del SMN (que analiza el comportamiento del clima para la tercera y cuarta semana del pronóstico), situando a la zona cordillerana y al oeste de la cuenca Desaguadero-Llancanelo en el mapa de precipitaciones proyectadas.

Mendoza se encuentra entre las regiones con mayor probabilidad de lluvias por encima de lo normal.

La "letra chica" del pronóstico a mediano plazo

A la hora de analizar este tipo de proyecciones, la precisión meteorológica exige mirar los matices técnicos. Es que el propio informe nacional aclara explícitamente que al tratarse de un pronóstico para mediados de octubre: “La confianza de los modelos es baja".

Esto es, la dinámica de El Niño efectivamente impulsa un ingreso de humedad y posibles lluvias hacia la región en esas fechas, pero los pronósticos a mediano plazo mantienen un margen de incertidumbre alto.

Lluvia en la cordillera; menos en el Este

Más allá de esta ventana de octubre que marca el informe, el balance trimestral (septiembre-octubre-noviembre) ubica a la cuenca que integra a Mendoza entre las regiones del país con mayor probabilidad de registrar precipitaciones por encima del promedio histórico en su franja cordillerana.

Sin embargo, las proyecciones del SMN muestran un mapa provincial con dos realidades diferentes:

Es probable que el llano del Este provincial tenga un trimestre con precipitaciones directas más acotadas que en la zona cordillerana, como históricamente sucede en El Niño.

  • El Oeste y la Cordillera: serán los receptores de este flujo húmedo. Las mediciones satelitales de la CONAE destacan que la humedad acumulada en el suelo del oeste de Cuyo se ubica por encima de la media histórica (2001-2024), otorgándole al terreno una buena capacidad de respuesta ante las precipitaciones esperadas.
  • El Este de Mendoza: a diferencia de la alta montaña y el Valle de Uco, el mapa de impacto climatológico del informe ubica al llano del Este provincial en zona de reducción de precipitaciones.

El punto de partida: ríos en repunte y embalses en nivel óptimo

Esta proyección climática llega sobre un escenario hídrico que ya muestra signos de recuperación en la provincia. Mientras se espera el Pronóstico de Escurrimientos de Irrigación, el informe nacional muestra que, según las estaciones de aforo monitoreadas por el INA, el caudal de los ríos principales registra una curva ascendente en el arranque de la temporada:

  • Río Mendoza (Estación Guido): registró un ascenso continuo hasta alcanzar los 25,8m3/s. El informe califica la condición actual del río más importante del oasis Norte como "marcadamente alta" para esta altura del año.
  • Río Atuel (Estación La Angostura): en el Sur provincial, el Atuel pegó un salto significativo y llegó a los 22,6m3/s ubicándose levemente por encima de los valores medios históricos (condición normal-alta).
  • Río Grande (Estación La Gotera): alcanzó los 61,5m3/s retornando a los parámetros normales para la época.

La única excepción dentro del panorama provincial es el Río Diamante (Estación La Jaula). Si bien en los últimos días mostró un repunte que lo llevó a 14,5m3/s, el INA advierte que su caudal se mantiene "marcadamente bajo" y por debajo de su media histórica. Esto refleja la clásica fluctuación de la alta montaña antes de que se consolide el pico fuerte del deshielo veraniego.

El sistema de embalses mendocinos, en tanto, aporta tranquilidad. El informe elaborado junto al Organismo Regulador de Seguridad de Presas (ORSEP) detalla que las reservas hídricas se encuentran estables de cara al inicio del período formal de crecidas, que va de noviembre a abril.

En el complejo del río Diamante, el dique Agua del Toro registra una cota de 1.332,72 msnm, un nivel "ligeramente alto" en comparación con temporadas anteriores, pero dentro de su franja normal de operación. En tanto, los embalses Los Reyunos (990,76 msnm) y El Tigre (901,24 msnm) se mantienen en los parámetros esperados.

Por su parte, sobre la cuenca del Atuel, tanto El Nihuil (1.250,04 msnm) como Valle Grande (802,50 msnm) operan en rangos normales. Esta estabilidad debería garantizar el colchón de agua necesario para hacer frente a la distribución agrícola a través de la red de canales.

En pocas palabras

  • El Niño se afianza: el fenómeno climático permanece durante la primavera, con pronósticos de mayor humedad en Mendoza entre el 6 y 19 de octubre.
  • Contrastes hídricos: se espera lluvia en la cordillera y el oeste provincial, pero menos precipitaciones en el Este de Mendoza.
  • Escenario hídrico favorable: los ríos mendocinos muestran caudales en ascenso y los embalses se mantienen estables, garantizando el suministro.
Resumen generado por Thinkindot AI

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