ver más

El descubrimiento que cambia lo que se creía saber sobre la muralla china, y la vuelve más asombrosa

Un nuevo descubrimiento arqueológico en Shandong revela que la construcción de la Gran Muralla comenzó tres siglos antes de lo que se creía

Editado por Francisco Pérez Osán
perez.francisco@diariouno.com.ar

Las excavaciones realizadas en el distrito de Changqing revelaron un descubrimiento que modifica la cronología de uno de los monumentos más emblemáticos de la humanidad. Los trabajos arqueológicos demostraron que las primeras secciones de la Gran Muralla datan de finales de la dinastía Zhou Occidental, entre los años 1046 y 771 antes de Cristo.

Durante siete meses, un equipo multidisciplinario analizó más de 1.100 metros cuadrados en la aldea de Guangli, donde encontraron estructuras de tierra apisonada, caminos, pendientes y cimientos residenciales. Los hallazgos forman parte de la Muralla de Qi, un tramo de 641 kilómetros que integra el conjunto declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO y representa un hito en la historia de las fortificaciones antiguas.

Las evidencias que reveló el descubrimiento

Las estructuras excavadas presentan características únicas que permitieron a los especialistas identificar distintas etapas constructivas. Zhang Su, líder del proyecto del Instituto Provincial de Reliquias Culturales y Arqueología de Shandong, destacó en el portal Global Times el hallazgo de muros que alcanzan los 10 metros de ancho en sus secciones más antiguas.

Muralla China.jpg

Un descubrimiento hace que la Gran Muralla sea aún más impresionante.

Mediante técnicas avanzadas de datación por luminiscencia y carbono 14, los expertos analizaron muestras de sílice vegetal y huesos de animales. Los resultados ratificaron que la construcción se inició durante el periodo Primavera y Otoño, entre 770 y 476 antes de Cristo, marcando un punto clave en la historia arquitectónica de Asia.

La fase más impresionante corresponde al periodo de los Estados Combatientes, cuando el estado de Qi alcanzó su apogeo. Los muros de esta época superan los 30 metros de ancho y exhiben las técnicas constructivas más avanzadas, según revelaron las investigaciones arqueológicas recientes.

Liu Zheng, miembro de la Sociedad China de Reliquias Culturales, explicó que estos hallazgos transforman la comprensión sobre los orígenes de la Gran Muralla. "Este trabajo establece el punto de partida más antiguo conocido hasta ahora", señaló el especialista.

El legado arquitectónico en China

construccion.jpeg

Bajo los muros más antiguos, en el sector norte de la excavación, aparecieron dos viviendas de la dinastía Zhou. Sus cimientos cuadrados con esquinas redondeadas sugieren que antes de la construcción de la muralla existía un pequeño asentamiento vinculado a la defensa fluvial, un testimonio invaluable de la historia antigua.

La ubicación estratégica del complejo defensivo cobra mayor relevancia con el descubrimiento de la antigua ciudad de Pingyin, mencionada en textos históricos y situada a 1,5 kilómetros al norte de la muralla. Zhang Su explicó que la infraestructura muestra una planificación militar avanzada del estado de Qi frente a las amenazas externas.

Los vestigios hallados demuestran que la Gran Muralla tuvo múltiples propósitos en la historia de la civilización china. El análisis de los restos materiales indica que, más allá de la defensa, esta obra monumental resultó decisiva para supervisar las rutas comerciales y el transporte en la antigua China.

MÁS LEÍDAS

Temas relacionados