En el barrio San Pedro, de San Martín, viven unas 8.000 personas. La leyenda dice que las familias originales son solo 10, el resto son soderos, canillitas, recolectores de residuos y amantes de una noche que jamás lograron salir de allí. Desde hace años quienes visitan el lugar suelen ir con un camión de mudanzas, por las dudas.
El barrio se construyó a comienzos de los 70 y tiene un diseño único en el mundo, según cuentan desde el estudio de arquitectura que lo diseñó. Son seis hexágonos regulares y otras 15 áreas que ocupan 10 hectáreas y siempre, para los ajenos, ha sido un laberinto imposible de descifrar.
Ahora, a pedido de los vecinos, la Municipalidad de San Martín decidió distinguir esas áreas con colores y pintó cordones y colocó carteles en las mil esquinas. Algunos quedaron conformes pero otros aseguran que la acción solo aporta a la confusión general. Lo que es indudable, es que el barrio ha quedado llamativo.
El director de Planeamiento, Ambiente y Obras Privadas de la Municipalidad, Oscar Rossi dijo que “este sistema se ha consensuado con los vecinos y será de gran ayuda para quien visita este barrio tan tradicional de San Martín. Para ello se han colocado carteles indicadores en los principales ingresos y además se han sectorizado las manzanas con colores muy llamativos, esto puede observarse en los cordones y en los nomencladores a los cuales además del color también se les ha incorporado una letra que identifica el sector”.
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Ahora los cordones del barrio están pintados de 8 colores diferentes, según el sector. Pero las manzanas del barrio no son los hexágonos. En un hexágono hay numeradas 4 manzanas diferentes y esa numeración tiene una lógica bastante confusa. Un ejemplo. La manzana 34 es vecina de la 9 y de la 21.
Ahora la cosa es así:
- Sector A: celeste.
- Sector B: azul.
- Sector C: blanco.
- Sector D: fucsia.
- Sector E: naranja.
- Sector F: rojo.
- Sector G: amarillo.
- Sector H: verde.
- Y adentro de esos sectores, 36 manzanas con 1.219 casas.
El proyecto y la ejecución del barrio pertenece al estudio de arquitectos Aslan y Ezcurra y Asociados ( Zabala 1901, Buenos Aires) que, en conjunto con un equipo de urbanistas encabezado por José Bacigalupo, desarrolló la idea para presentarla al Banco Hipotecario y la construcción estuvo a cargo de Petersen, Thile y Cruz. Se construyó entre 1979 y 1973 y fue financiado por el Banco Hipotecario.
No hay otro barrio igual en el mundo, por más que la leyenda diga lo contrario. Y los perdidos solo pueden reprocharle sus desventuras a Aslan y Ezcurra.
Con el tiempo se sabrá si la buena voluntad de pintar de colores el San Pedro, dio algún resultado.
Por ahora al visitante hay que decirle: “Vivo en el Sector C, Blanco, Manzana 27, casa 42. Si te perdés, prendé el GPS”, aunque algunos digan que la gallega del GPS comienza a tartamudear cuando intenta dar alguna indicación en este laberinto.
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