Para jugar con sus hijas, esta pareja construyó una casita de juguete para ellas y años más tarde, aplicaron la misma técnica para cumplir el sueño de la casa propia. Gracias al reciclaje pudieron cumplirlo y esta es su historia.
Construyeron una casa con barro, botellas y postes de teléfono reciclados: cómo lo lograron
Con elementos reciclados y recuperados de otras construcciones, una pareja pudo cumplir el sueño de su casa propia

Construyeron una casa con barro, botellas y postes de teléfono reciclados: cómo lo lograron
Construyeron una casa con barro, botellas y postes de teléfono reciclados
La historia de esta vivienda comenzó con un ensayo a pequeña escala para sus espectadoras más queridas. Antes de proyectar su hogar definitivo, María Golato y Perico Medina habían construido en la ciudad bonaerense de Tres Arroyos una casita de juegos de barro para sus hijas, experiencia que les permitió familiarizarse con el uso de materiales naturales.
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Con ese aprendizaje previo, en 2015 la pareja decidió dar un paso mucho más ambicioso e iniciar un proyecto de bioconstrucción en la realidad. La idea era edificar un espacio destinado a sus hijas, pero con el tiempo los planes tomarían otro rumbo.
Para sentar las bases, y con el asesoramiento de un especialista, levantaron el terreno 1,80 metros con tierra y escombros para prevenir inundaciones de la zona cuya estructura central se apoyó en antiguos postes telefónicos recuperados.
A lo largo de cinco años de trabajar sin descanso, la construcción se transformó en una verdadera ayuda comunitaria. Vecinos, familiares y amigos se sumaron a preparar el barro y levantar los muros mediante la técnica de quincha, que combina varillas de madera, paja, arcilla y arena.
Además, la familia fue recolectando botellas de vidrio que sirvieron para que se incrustaran en las paredes y así dejar pasar la luz natural, complementadas con aberturas de segunda mano y vidrios de parabrisas reciclados como ventanas.
Una vez que elaboraron pinturas artesanales a base de cal, aceite, arcilla, ceniza y baba de tuna, buscando que las paredes respiraran, a medida que la casa finalmente tomaba forma, María y Perico se encariñaron tanto con lo que habían levantado con sus propias manos que decidieron mudarse ellos mismos y convertirlo en su casa definitiva.
Actualmente la pareja vive allí y la casa cuenta con servicios de agua, gas, electricidad y una salamandra para el invierno, aprovechando el aislamiento térmico del barro.
En pocas palabras
- Casa reciclada: una pareja construyó su hogar usando barro, botellas y postes de teléfono recuperados.
- Técnica ancestral: aplicaron la técnica de quincha, combinando materiales naturales y reciclados, con ayuda comunitaria.
- Vivienda sostenible: la casa cuenta con servicios básicos y aprovecha el aislamiento térmico natural de los materiales.