El 9 de julio de 1816, en San Miguel de Tucumán, los representantes de las Provincias Unidas declararon la Independencia y la casa donde lo hicieron no era del gobierno. Con los años, aquel hogar histórico se fue deteriorando y tuvo que reconstruirse de una curiosa forma.
La casa era de una mujer tucumana que cedió su propiedad al Congreso sin pedir nada a cambio. Su nombre era Francisca Bazán de Laguna, y sin ella no había a dónde declarar la Independencia.
La histórica casa argentina que fue reconstruida gracias a una imagen antigua de su propia fachada
La casona tenía 30 metros de frente, 71 metros de fondo, 3 patios, galerías con columnas y techos de teja. Una típica casa de la alta sociedad del siglo XVIII de estilo colonial. En su fachada, se destacaban columnas salomónicas que son columnas en forma de espiral de origen barroco español.
Para que los concejales tuvieran espacio para sesionar, decidieron demoler la pared que divide la sala del comedor y, como resultado, tuvieron un salón de 15 metros de largo por 5 metros de ancho. Por eso es que podemos decir que la Independencia Argentina se declaró en el espacio que era el comedor de una familia tucumana.
Cuando terminó el Congreso, la casa volvió a sus propietarios, aunque después la convirtieron en cuartel, en oficina de correos y telégrafos. Ya pasaba el año 1903; el presidente Julio Argentino Roca ordenó demolerla casi por completo y lo único que salvaron fue el salón de la jura de 1869.
Cuando la casa estaba ya en ruinas, a punto de caer, dos tataranietas de Francisca que vivían ahí contactaron al fotógrafo Ángel Paganelli para alertar a las autoridades sobre el estado en el que estaba la casa. El hombre sacó varias fotos y una sola de frente: en ella aparece el carretero que fue quien llevó la máquina fotográfica y su hijo, sin saber que esa imagen iba a ser la única referencia para reconstruir la Casa de Tucumán más de 70 años después.
Con esa fotografía, el arquitecto Mario Buschiazzo construyó desde cero la casa. El museo que abrió en 1943 es la mejor reconstrucción posible de una foto que se sacó hace más de 65 años. Además, la reconstrucción tuvo un error arquitectónico que duró 53 años, ya que la pintaron de amarillo y verde, colores que mostraba una pintura al óleo.
En 1996 una investigación que demostraba que en 1816 el estado provincial había comprado pintura blanca para las paredes y azul para las puertas. Actualmente, la casa histórica recibe muchísimas visitas por año y todos los 9 de julio los argentinos festejan frente a este edificio reconstruido con tan solo una imagen: la Casa de Tucumán.
En pocas palabras
- La Casa Histórica: Fue reconstruida a partir de una fotografía antigua de su fachada.
- Declaración de Independencia: Ocurrió en el salón que era el comedor de la casa de Francisca Bazán de Laguna.
- Reconstrucción y Error: El arquitecto Mario Buschiazzo la edificó basándose en una foto, y fue pintada erróneamente de amarillo y verde por 53 años.





